miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hola a todos.
Dejo este soneto, por la generosidad de su lectura, agradezco de antemano.
Apapachos.
Un jardín
Tuve un jardín de amargas margaritas,
de rosas y azucenas sollozantes,
febriles pensamientos que del antes
teñían de nostalgia horas contritas.
Las nubes lo abrigaban, infinitas,
y en tardes de alegrías claudicantes
aceptaban besarlo unos instantes
con gotas de tristezas exquisitas.
Ignoro cuándo en él sembró el olvido
su pradera de óxido y asfalto
y creció la cordura en torno suyo.
Hoy marcho por el mundo sin quejido
pero a veces me invade por asalto,
de nardos y alcatraces, un murmullo.
Dejo este soneto, por la generosidad de su lectura, agradezco de antemano.
Apapachos.
Un jardín
Tuve un jardín de amargas margaritas,
de rosas y azucenas sollozantes,
febriles pensamientos que del antes
teñían de nostalgia horas contritas.
Las nubes lo abrigaban, infinitas,
y en tardes de alegrías claudicantes
aceptaban besarlo unos instantes
con gotas de tristezas exquisitas.
Ignoro cuándo en él sembró el olvido
su pradera de óxido y asfalto
y creció la cordura en torno suyo.
Hoy marcho por el mundo sin quejido
pero a veces me invade por asalto,
de nardos y alcatraces, un murmullo.
Última edición: