hombres y poetas
Poeta recién llegado
mis ojos... mis ojos alcanzan una línea azul en el horizonte.
Me siento, me pongo un mate,
contemplando el ir y venir de las olas,
casi rozando mis silencios.
Todos los días me digo,
mañana, mañana empiezo,
y siempre, siempre mañana... mañana, se me escapan los mañanas,
y tengo tanto pendiente...
que no me alcanza la vida, ni las arrugas de la frente.
Que me pasó en el camino...que me perdí en alguna orilla,
que le pasaron a mis sueños...
se quedaron a medias,
como esperando un no se que, que nunca llega.
Donde se quedó la niña,
hoy la contemplo desde lejos...
quiero abrazarla y decirle, no pasa nada,
acariciarte en el espejo.
Me miro... y ya no soy la misma,
las arrugas me dicen, ¡como te pasó el tiempo!
aunque la niña siga jugando como dormida,
en la casita de los viejos.
Hay si pudiera... si pudiera empezar de nuevo,
pero... como me gusta mi melancolía,
y andar descalza sobre la arena fría.
No se, no se si llegara otro día,
pero... ¡tengo tantas cosas pendientes,
que me siento tan impotente!
y sólo se acabarlas en mis poesías.