Mi jardín en verano

Albertojjs

Poeta fiel al portal
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca donde se conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla que sirve de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Paraíso
del sur de la isla
Aquí no hay piscinas
donde refugiarse los fugitivos del trabajo
y exiliados de la nieve,
ni los cazadores de felicidad recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que cierro el pasado añil de un portazo,
me quito el paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrando en el salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
 
Última edición:
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca que conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla sirviendo de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
No hay piscinas,
ni turistas;
fugitivos del trabajo,
cazadores de felicidad
recolectando alegrías,
ni soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que salgo del jardín,
me desquito del paisaje en la retina
y me adentro al salón,
lugar decorado para volver al presente,
a la realidad.

Hermoso jardín bellamente detallado con excelsa letras permitiendo que pasee y respire en la imaginación hasta que llegué a ese final volviendo a la cruda realidad.
Sublime Albertojs, es un placer pasar y delitarme con tu inspiración.
Saludos cordiales
 
Hermoso jardín bellamente detallado con excelsa letras permitiendo que pasee y respire en la imaginación hasta que llegué a ese final volviendo a la cruda realidad.
Sublime Albertojs, es un placer pasar y delitarme con tu inspiración.
Saludos cordiales

Muchas gracias, Luis. Agradezco tu visita. Me alegro de que te haya gustado. Saludos.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca que conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla sirviendo de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados del hielo,
ni cazadores de felicidad
recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que salgo del jardín,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrándome al salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
Una genial inspiración nos dejas amigo Alberto nacida de tu pluma
al abrir esa puerta dejando llegar los recuerdos que llegan en forma
de una bella poesía hasta la realidad.
Como siempre es un placer poder pasearme por tu espacio y disfrutar
de la lectura de tus versos. Besos y un abrazo para ti. Tere
 
Una genial inspiración nos dejas amigo Alberto nacida de tu pluma
al abrir esa puerta dejando llegar los recuerdos que llegan en forma
de una bella poesía hasta la realidad.
Como siempre es un placer poder pasearme por tu espacio y disfrutar
de la lectura de tus versos. Besos y un abrazo para ti. Tere

Muchas gracias, querida Tere. El placer es siempre mío por recibir tu huella sobre mis letras. Besos y abrazos.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca que conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla sirviendo de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados del hielo,
ni cazadores de felicidad
recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que salgo del jardín,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrándome al salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
Muy lindo poema donde plasmas tu mundo interior mediante la imagen simbólica de un jardín de verano. Encantada de leerte. Te felicito y te envío un abrazo amigo.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca que conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla sirviendo de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados del hielo,
ni cazadores de felicidad recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que salgo del jardín,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrándome en el salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
Excelente poema para evocar esos recuerdos de la infancia que sirven para evadirse de la realidad.
Saludos, tocayo.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca donde se conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla que sirve de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados de la nieve,
ni cazadores de felicidad recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que cierro el pasado añil de un portazo,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrándome en el salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
Ayyy amigo Alberto, necesitamos evadirnos de la realidad y soñar o recordar aquellos paisajes humanos o lugares que han sido motivo de dicha. Gracias a tus bellos y descriptivos versos hemos podido gozar de ese hermoso jardín lleno de sol y de color añil, ayyy el azul añil es mi color preferido... Gracias por compartir tu talento querido amigo. Besazos con cariño y admiración.
 
Ayyy amigo Alberto, necesitamos evadirnos de la realidad y soñar o recordar aquellos paisajes humanos o lugares que han sido motivo de dicha. Gracias a tus bellos y descriptivos versos hemos podido gozar de ese hermoso jardín lleno de sol y de color añil, ayyy el azul añil es mi color preferido... Gracias por compartir tu talento querido amigo. Besazos con cariño y admiración.

Jajajajaja muchas gracias, querida Lomita. Siempre es un placer recibir tu agradable visita. Besos de color azul añil ;)
 
Alberto..
he disfrutado de tus veros que me transportaron a ese hermoso jardín donde has rememorado tu infancia, un placer pasar a dejarte mis huellas con un gran abrazo, encantada de leer y disfrutar de tu poema!!!
 
Alberto..
he disfrutado de tus veros que me transportaron a ese hermoso jardín donde has rememorado tu infancia, un placer pasar a dejarte mis huellas con un gran abrazo, encantada de leer y disfrutar de tu poema!!!

Muchas gracias, Romi. Me alegro de que hayas disfrutado. Un beso muy grande.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca donde se conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla que sirve de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados de la nieve,
ni cazadores de felicidad recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que cierro el pasado añil de un portazo,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrando en el salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.
Asentando la vida en tus versos amigo Alberto, bellas imágenes que nos llevan lejos para volver a la realidad omnipotente en la que estamos. Un placer amigo Alberto! saludos, feliz día, y hasta el próximo verso.
 
Asentando la vida en tus versos amigo Alberto, bellas imágenes que nos llevan lejos para volver a la realidad omnipotente en la que estamos. Un placer amigo Alberto! saludos, feliz día, y hasta el próximo verso.

Muchas gracias, Enrique. El placer es mío por recibir tu visita sobre mis letras. Saludos y feliz día.
 
Abro la puerta del jardín
y me doy de frente
con los colores de verano de la infancia,
recuerdos azules y verdes,
el cielo abierto,
la flora cristalina e iluminada,
el viento que ahuyenta los males del Sol;
la hamaca donde se conjura contra el mal presagio,
donde descansa la rutina, el agobio cotidiano;
la toalla que sirve de escudo contra el frío,
eliminando los despojos del agua en nuestra piel.

Pero esto no es el Imperio
turístico del sur de la isla.
Aquí no hay piscinas,
ni turistas,
ni fugitivos del trabajo,
ni exiliados de la nieve,
ni cazadores de felicidad recolectando alegrías.
Tampoco soy un niño jugando a ser verano alegre.
Así que cierro el pasado añil de un portazo,
me desquito del paisaje ardiente incrustado en la retina
adentrando en el salón;
lugar hechizado por el presente,
por el que desemboco en la realidad.

Cierto es que hay que dejar atrás muchas cosas que fuimos, pero en mi perspectiva, eso me ha construído y por ello me gusta volver a mis recuerdos para recrearme en ellos... estos pensamientos y más me han asaltado al leer tu bello poema Alberto. Recibe mi cariño y felicitación, me ha gustado mucho.
 
Cierto es que hay que dejar atrás muchas cosas que fuimos, pero en mi perspectiva, eso me ha construído y por ello me gusta volver a mis recuerdos para recrearme en ellos... estos pensamientos y más me han asaltado al leer tu bello poema Alberto. Recibe mi cariño y felicitación, me ha gustado mucho.

Tienes razón, María. De vez en cuando es necesario mira hacia atrás para recordar lo que somos, de donde venimos, para sonreír cuando el presente nos hace daño. Un abrazo fuerte.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba