Martín Renán
Poeta adicto al portal
El gato de mi casa
lame mi existencia
y no entiende
porqué he dejado de soñar.
Para creerme,
en mi existencia
41 veces me perdono;
y sobrevivir
fue educarme de corazón
con otro nombre.
A medianoche escucho
una conversación que cae de mi cama
después
me llevo a quien conozco mejor.
Y nada para ayudarme con suma dedicación
que andar descalzo.
Sólo el silencio viene cubierto
de inevitable sospecha.
lame mi existencia
y no entiende
porqué he dejado de soñar.
Para creerme,
en mi existencia
41 veces me perdono;
y sobrevivir
fue educarme de corazón
con otro nombre.
A medianoche escucho
una conversación que cae de mi cama
después
me llevo a quien conozco mejor.
Y nada para ayudarme con suma dedicación
que andar descalzo.
Sólo el silencio viene cubierto
de inevitable sospecha.