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Qué fue de su vida...

Carrizo Pacheco

Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Qué fue de su vida...

La luz de un sepulcro nutría su historia
cortada en fracciones de ausencia y dolor,
viajaba en su sangre la gota mortuoria,
tiñéndole el alma de infausto color.

Sus manos llegaban al mundo vedado,
de donde extraían añicos de sueños,
sus ojos sembraban con tono apagado,
en urbes y campos letales beleños.

Un rastro marchito dejaba a su paso
—plomizos efluvios de fría actitud—.
Tenía hacia adentro la piel del ocaso;
mostraba hacia afuera su gris juventud.

Rompiendo segundos tiraba el presente,
gruñendo que el juego del mundo es absurdo.
Juntaba neblinas detrás de su frente
y un rojo veneno por su lado zurdo.

Se unía a la noche, callando tristezas,
tal como un muestrario del duro existir.
Con tragos hundía su drama en bajezas,
su rumbo tan sólo trataba de huir...

El marco de un día lluvioso y de espanto
fue el justo contorno de su despedida;
entró decidido a un cruel camposanto,
y ya no supimos qué fue de su vida...


Ariel Carrizo Pacheco
 
Última edición:
Qué fue de su vida...

La luz de un sepulcro nutría su historia
cortada en fracciones de ausencia y dolor,
viajaba en su sangre la gota mortuoria,
tiñéndole el alma de infausto color.

Sus manos llegaban al mundo vedado,
de donde extraían añicos de sueños,
sus ojos sembraban con tono apagado,
en urbes y campos letales beleños.

Un rastro marchito dejaba a su paso
—plomizos efluvios de fría actitud—.
Tenía hacia adentro la piel del ocaso;
mostraba hacia afuera su gris juventud.

Rompiendo segundos tiraba el presente,
gruñendo que el juego del mundo es absurdo.
Juntaba neblinas detrás de su frente
y un rojo veneno por su lado zurdo.

Se unía a la noche, callando tristezas,
tal como un muestrario del duro existir.
Con tragos hundía su drama en bajezas,
su rumbo tan sólo trataba de huir...

El marco de un día lluvioso y de espanto
fue el justo contorno de su despedida;
entró decidido a un cruel camposanto,
y ya no supimos qué fue de su vida...


Ariel Carrizo Pacheco
En mi modesta opinión, magistrales versos con un ritmo trepidante.
Con mi abrazo va mi felicitación.
 
En mi modesta opinión, magistrales versos con un ritmo trepidante.
Con mi abrazo va mi felicitación.

¡Muy agradecido con tus afectuosas palabras, amigo querido! Si te gustaron estos versos, quedan justificados. ¡Un fuerte abrazo!
 
Magníficos serventesios dodecasílabos, Ariel, con sus marcados hemistiquios (6+6); el estilo tétrico que has dado al poema lo harían digno de una antolgía de homenaje a Poe.

De veras me han gustado.

Un saludo cordial.

Qué fue de su vida...

La luz de un sepulcro nutría su historia
cortada en fracciones de ausencia y dolor,
viajaba en su sangre la gota mortuoria,
tiñéndole el alma de infausto color.

Sus manos llegaban al mundo vedado,
de donde extraían añicos de sueños,
sus ojos sembraban con tono apagado,
en urbes y campos letales beleños.

Un rastro marchito dejaba a su paso
—plomizos efluvios de fría actitud—.
Tenía hacia adentro la piel del ocaso;
mostraba hacia afuera su gris juventud.

Rompiendo segundos tiraba el presente,
gruñendo que el juego del mundo es absurdo.
Juntaba neblinas detrás de su frente
y un rojo veneno por su lado zurdo.

Se unía a la noche, callando tristezas,
tal como un muestrario del duro existir.
Con tragos hundía su drama en bajezas,
su rumbo tan sólo trataba de huir...

El marco de un día lluvioso y de espanto
fue el justo contorno de su despedida;
entró decidido a un cruel camposanto,
y ya no supimos qué fue de su vida...


Ariel Carrizo Pacheco
 
Ñerocompa Ariel:

Creamé: por mi lado zurdo sólo junto admiración por las letras bien hechas,
y las suyas ya tienen allí su rincón.
Sigue dándole a los dodecas, veo; algún día quizás me anime a imitarlo,
pero esté seguro que no voy ni a empardarlo... jeje.
Mi salute de todo cuore pa' Ud.
 
Magníficos serventesios dodecasílabos, Ariel, con sus marcados hemistiquios (6+6); el estilo tétrico que has dado al poema lo harían digno de una antolgía de homenaje a Poe.

De veras me han gustado.

Un saludo cordial.

Muchas Gracias querido amigo por este análisis de prestancia y la evocación a Edgar Allan Poe. Me alegra que te haya gustado, ¡un fraternal abrazo!
 
Magníficos serventesios dodecasílabos, Ariel, con sus marcados hemistiquios (6+6); el estilo tétrico que has dado al poema lo harían digno de una antolgía de homenaje a Poe.

De veras me han gustado.

Un saludo cordial.

Muchas Gracias, querido amigo Juan, por este análisis de grata prestancia y la evocación a Edgar Allan Poe.
Me alegra saber que te haya gustado, ¡un fraternal abrazo!:

Ariel
 

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