El miedo (II)

danie

solo un pensamiento...

En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

Alejandra Pizarnik.


Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan de ser una cautela exagerada de cada latido
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás dejará de cercenarnos

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra
 
Última edición:
En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

Alejandra Pizarnik.


Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan ser una cautela exagerada de cada latido
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás nos dejará de cercenarnos

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra
La creatividad de tu pluma querido amigo Danie nos lleva a ese miedo
donde la imaginación hace sentir tus letras. Ha sido un placer el poder
pasar por tus letras y leerte. Besos y un abrazo. Tere
 
El miedo, necesario y a la vez tremendamente dañino. Imprescindible (aunque difícil) racionalizarlo.

Excelente poema, Danie. Mi sincera felicitación, amigo. Un abrazo.
 
Confesiones íntimas en tu poema, estimado Danie, hablando de este miedo que a veces nos resulta omnipresente. Me gustó el tono reflexivo de tus versos.
Me llamó la atención lo que dices de disfrazarse del miedo, y lo asocié vaya a saber por qué con el síndrome de Estocolmo; conocí un caso, de una señora que se enamoró de su torturador, una forma de enamorarse del miedo y vestirse con su capa...

te dejo un par de comentarios en la cita
bienvenido a este espacio tensonario
abrazo
J.
En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

Alejandra Pizarnik.


Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan ser una cautela exagerada de cada latido (1)
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás nos dejará de cercenarnos 2

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra

1. ¿No habrás querido escribir «dejan de ser»? Con o sin la preposición, tiene sentidos muy diferentes.
2. Creo que el«nos» en este verso está de más.
 
Última edición:
Confesiones íntimas en tu poema, estimado Danie, hablando de este miedo que a veces nos resulta omnipresente. Me gustó el tono reflexivo de tus versos.
Me llamó la atención lo que dices de disfrazarse del miedo, y lo asocié vaya a saber por qué con el síndrome de Estocolmo; conocí un caso, de una señora que se enamoró de su torturador, una forma de enamorarse del miedo y vestirse con su capa...

te dejo un par de comentarios en la cita
bienvenido a este espacio tensonario
abrazo
J.

En el primer punto tienes toda la razón: me comí la preposición “de”; es que el cerebro dicta y la mano escribe comiéndose nexos, preposiciones y conectores, hasta incluso palabras enteras, y singulares y plurales. A todos nos pasa, pero te agradezco enormemente que me lo hayas hecho notar para agregárselo.


En el segundo punto: puede ser que el “nos” sea redundante porque el plural “tenemos y la acción cercenándonos” es bastante aclaratoria, pero creí que era mejor para que no se confunda el lector agregar el “nos”. Sinceramente no sé si se puede considerar un error gramatical y de redundancia la omisión del “nos” o incluso su agregado mismo. Mi ignorancia me dicta a decirme que de las dos formas puede estar bien escrito; que como das el ejemplo tú, estimado jorge, creas una elíptica bastante permisible, pero en el caso que fuera así tampoco es una obligación emplearla.



Gracias por la bienvenida, Jorge, y gracias por dejar tu importante opinión. Con respecto al síndrome de Estocolmo, si miras detenidamente te puedes dar cuenta que hay mucho eso en este ensayo.


Gracias y un abrazo.
 
Bueno, acerca de ese «nos», te preguntaré entonces qué es lo que quieres decir.
«dejar» tiene una acepción transitiva en que significa abandonar: «nos dejó por otro», donde «nos» es objeto directo;
tiene otra acepción en que es verbo auxiliar en la que significa algo como cesar, «dejar de correr». En esta acepción, se puede usar con un verbo transitivo: «dejamos de comer las uvas», «dejamos de comernos las uñas» (aquí el «nos» de «comernos» es complemento indirecto); «cercenar» es un verbo transitivo, se cercena algo, es decir que entiendo que estás usando «dejar» como verbo auxiliar, «dejar de cercenar algo», «dejará de cercenarnos», donde «nos» es objeto directo de «cercenar». En una acepción similar, también como auxiliar, tiene otro sentido, como en «no dejes de ir a la escuela», «no dejes de lavarte los dientes», en ambos casos con complemento preposicional. En fin, por el lugar en la frase «nos» en «nos dejará de cercenarnos» parece objeto directo de «dejar», lo que contradice su carácter de verbo auxiliar en «dejará de cercenarnos». En definitiva, a mí me confunde. ¿Cómo lo entiendes tú?

abrazo
J
 
Última edición:
Bueno, acerca de ese «nos», te preguntaré entonces qué es lo que quieres decir.
«dejar» tiene una acepción transitiva en que significa abandonar: «nos dejó por otro», donde «nos» es objeto directo;
tiene otra acepción en que es verbo auxiliar en la que significa algo como cesar, «dejar de correr». En esta acepción, se puede usar con un verbo transitivo: «dejamos de comer las uvas», «dejamos de comernos las uñas» (aquí el «nos» de «comernos» es complemento indirecto); «cercenar» es un verbo transitivo, se cercena algo, es decir que entiendo que estás usando «dejar» como verbo auxiliar, «dejar de cercenar algo», «dejará de cercenarnos», donde «nos» es objeto directo de «cercenar». En una acepción similar, también como auxiliar, tiene otro sentido, como en «no dejes de ir a la escuela», «no dejes de lavarte los dientes», en ambos casos con complemento preposicional. En fin, por el lugar en la frase «nos» en «nos dejará de cercenarnos» parece objeto directo de «dejar», lo que contradice su carácter de verbo auxiliar en «dejará de cercenarnos». En definitiva, a mí me confunde. ¿Cómo lo entiendes tú?

abrazo
J
No lo había visto de ese modo; es que no tengo la técnica y maestría que tienes tú para explicar la gramática.

Gran aporte este el que dejas para instruirnos aún más en la lengua.

Sé que en la mayoría de los casos tus aportes son certeros, pero yo a nadie por más erudito que sea soy de aceptarle algo si no me cierra del todo. Hasta que llega la explicación con objetividad y así pueda comprenderla si no para mí no tiene valides. Te hago esta aclaración para que veas que no lo hago de porfiado o por el simple hecho de querer discutir las cosas, sino para encontrarle el punto objetivo para una fácil comprensión.
Y eso es porque es la única forma que hay para evolucionar y siempre aprender.

Te agradezco que me hayas respondido anteriormente para así poder notar la diferencia ya que antes no la notaba.

Para entender aún más la cosa busqué sobre las limitaciones del “nos” y su carácter enclítico, también la limitaciones de los verbos auxiliares que seguro tú lo sabes bien, pero para aprendices como nosotros son cosas nuevas, y muchas veces no tenemos en cuenta a la hora de escribir.


La oración hubiese sido distinta si el verbo hubiese estado en infinitivo, y eso me da una idea más satisfactoria de cambiar esos versos para una mejor relectura y una mejor expresión, ejemplo:


"Por el simple hecho de temerle
Jamás nos dejará de cercenar"


Tú me dirás si así es correcta o no? y de paso práctico esta especie de ejercicio.


Un abrazo y gracias por el detalle.
 
Sí, así es correcta, y «nos» es objeto directo de «dejará de cercenar», igual que lo sería si dijera «dejará de cercenarnos». No son siempre fáciles de manejar las perífrasis verbales. En cuanto a aprendices, yo también lo soy en estas cosas.
abrazo
J.
 
Última edición:
Has escrito un sobresaliente poema estimado Danie. Ese miedo que efectivamente nos ata los músculos y nos corta las alas, para algunas personas es un lastre en la vida y se convierte en algo incapacitante. Y a pesar de que somos conscientes de ello muchas veces no somos capaces de superar nuestros miedos y nos quedamos en la zona de confort.

He disfrutado con la lectura de tu poema Danie.
Abrazos


En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

Alejandra Pizarnik.


Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan ser una cautela exagerada de cada latido
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás nos dejará de cercenarnos

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra
 
Excelente poema en el que las imágenes y metáforas vuelan en espirales que nos llevan al mismo origen de nuestros miedos.

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Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan ser una cautela exagerada de cada latido
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás nos dejará de cercenarnos

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra
¡Vivir en el miedo!, ¡cosa horrible!, pero no cuando se convierte en una expresión poética como esta, desinhibida de ortografía, libre, con algunos vuelos inusitados y otros no tanto... versos escritos con un lirismo que emana de la intimidad. Un excelente trabajo poético el que nos presentas, Jorge.
Celebro tu paso por nuestro Foro de Tensones. ¡Bienvenido!
 
Última edición por un moderador:
Me ha sido muy instructivo todo lo que he leído más atrás sobre este hermoso poema, Danie, especialmente tu diálogo con Jorge-Musador. ¿Ves?, esto es lo interesante de este foro, este tipo de debates que nos enseñan tanto a todos.

Me parece una gran ocasión que hayas entrado a las tensones con un poema como este pues, aunque ya se habían presentado algunos antes con poesía libre sin métrica ni rima, el tuyo tiene todas las características de una poesía muy especial cual es la de los foros de realista o surrealista, en donde tan buena poesía he leído.

Me alegro mucho de tu paso por aquí con tan excelente poema y espero continuidad para que tengas ocasión de proponer más adelante tu mismo un tema a los demás.

Un abrazo fuerte.



En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tú del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

Alejandra Pizarnik.


Sé del miedo cuando enciendo un cigarrillo en la noche
cuando excavo muy profundo en el rastro que dejó mi sombra
en los rostros viejos de la memoria
cuando miro el reflejo en el espejo del hombre
sin nombre​
sé del miedo que ata los músculos
las acciones/ que estanca las atenciones
que corta las alas
y tiñe de gris cada mañana
el miedo que confina las ideas
y vence los pilares del futuro

y siempre me digo
el miedo no debería ser una excusa para no hacer

el miedo con túnica negra
con risa socarrona

el miedo con su eco infinito de duda
el miedo avasallador que nos arrastra con todo
y sus fantasmas “nuestros muertos
y nuestras furias”
a una conclusión de costumbres tontas

ritos
que no dejan ser una cautela exagerada de cada latido
perdido
sin conocimiento
sin exabrupto

el miedo del filo de las horas
y sé también
que por el simple hecho de que tememos
jamás nos dejará de cercenarnos

así y todo
sabiendo esto
no dejo de tener miedo
y sólo sigo preparándome para hospedarlo
como un huésped más de mi íntimo aposento

(...)​

creo que hoy
en la noche sin estrellas
ante la vela cernida
frente a las cuchillas oxidadas de la ausencia
sobre la mar y su oleaje de insondable tristeza
en la historia derrumbada con sus frisos y cornisas
en las ruinas mismas de la precaria precedencia

creo que hoy
es el momento​
para disfrazarme de ese miedo que muchas veces siento
y así espantar al propio espanto
fuera
muy lejos
de los muros de la mente

descomponerlo
despedazarlo
triturarlo
y sepultar cada parte de su conjetura
en un rincón olvidado y sin acceso

sólo
así podré decir
el miedo ya no es una excusa para no ser

sólo así podré ser la savia/ la tangencia/ la certeza
lo blanco MÁS ALLÁ de lo blanco
la luz en la noche más negra
 
La creatividad de tu pluma querido amigo Danie nos lleva a ese miedo
donde la imaginación hace sentir tus letras. Ha sido un placer el poder
pasar por tus letras y leerte. Besos y un abrazo. Tere

Gracias, Tere, por tu paso con tu cálido comentario en esta intención de poesía.


Un abrazo grande.
 
Un estremecedor poema de elevado lirismo y calidad poética, Danie; no me cabe duda de que te has hecho grande en poseia.Te doy las gracias por participar con tan excelente trabajo.
Un abrazo.


Gracias, Libélula, por tu paso y tu cálido comentario de estos sencillos versos.

Un abrazo grande.
 
El miedo, necesario y a la vez tremendamente dañino. Imprescindible (aunque difícil) racionalizarlo.

Excelente poema, Danie. Mi sincera felicitación, amigo. Un abrazo.


Gracias, amigo luís, me alegra que te haya gustado.


Un abrazo grande.
 
tu lirismo Danie, surca los altos cielos
y en ese vuelo
dejas palmo a palmo
cada inquietante imagen que nos regalas
en la libertad de tu pluma
una gran imagen y una excelente participación.
Bienvenido a este maravilloso rincón
donde tendrás la oportunidad de regalarnos
tus grandes obras.
con todo respeto,

ligiA

Gracias, Ligia, por tan grandioso y cálido comentario sobre este intento de poesía, y también por la bienvenida.


Un abrazo grande.
 
Has escrito un sobresaliente poema estimado Danie. Ese miedo que efectivamente nos ata los músculos y nos corta las alas, para algunas personas es un lastre en la vida y se convierte en algo incapacitante. Y a pesar de que somos conscientes de ello muchas veces no somos capaces de superar nuestros miedos y nos quedamos en la zona de confort.

He disfrutado con la lectura de tu poema Danie.
Abrazos

Gracias, Luis Adolfo, me alegra mucho saber que estos versos son de tu agrado.
un abrazo grande.
 
¡Vivir en el miedo!, ¡cosa horrible!, pero no cuando se convierte en una expresión poética como esta, desinhibida de ortografía, libre, con algunos vuelos inusitados y otros no tanto... versos escritos con un lirismo que emana de la intimidad. Un excelente trabajo poético el que nos presentas, Jorge.
Celebro tu paso por nuestro Foro de Tensones. ¡Bienvenido!


Gracias, Elhi, por tu cálido comentario sobre mi intento de poesía, por la bienvenida, y también por todas tus críticas que tan certeras son.


Confieso que en estos versos tuve mucha ayuda de Alejandra Pizarnik, ya que solamente me encargué de seguir la candencia que ella había puesto en su obra. Por eso mismo la referencia expuesta.


Un abrazo grande.
 
Me ha sido muy instructivo todo lo que he leído más atrás sobre este hermoso poema, Danie, especialmente tu diálogo con Jorge-Musador. ¿Ves?, esto es lo interesante de este foro, este tipo de debates que nos enseñan tanto a todos.

Me parece una gran ocasión que hayas entrado a las tensones con un poema como este pues, aunque ya se habían presentado algunos antes con poesía libre sin métrica ni rima, el tuyo tiene todas las características de una poesía muy especial cual es la de los foros de realista o surrealista, en donde tan buena poesía he leído.

Me alegro mucho de tu paso por aquí con tan excelente poema y espero continuidad para que tengas ocasión de proponer más adelante tu mismo un tema a los demás.

Un abrazo fuerte.

Es así, estimado amigo, el foro de tensones es un foro del cual todos podemos aprender mucho.


Gracias por tu cálido comentario, y por la bienvenida.


Un abrazo grande.
 
Posee una bella cadencia y una profundidad aceptable este poema tuyo. Es una gran poesía.

Un placer haber pasado y saludarte.

Gracias, amigo Vicente, me alegra mucho saber que estos sencillos versos fueron de tu agrado.


Un abrazo grande.
 
Escribes de una manera muy bella acerca de cualquier tema y este poema te ha quedado hermoso y hasta ese miedo del que hablas parece tan real que hasta se puede sentir al leer tu poema. Grato leerte. Saludos cordiales.

Gracias por tu constante paso y tus cálidos comentarios, Lourdes, sobre mis humildes intentos.


Un abrazo grande.
 

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