lesmo
Poeta veterano en el portal
El aire trajo un rumor
de una lengua desatada,
la saeta disparada
iba causando pavor.
Tal es destruir un honor
si tan alto se pregona,
pues lo dicho no abandona,
sea mentira o verdad:
¡Qué falta de caridad
para con esa persona!
Es que en el rumor vertido
tanto puede estar la causa
de tal sufrir, tan sin pausa,
siendo tanto lo perdido…
Una vez hubo cundido,
¿Quién puede poner remedio?
¿Cómo devolver el predio
que es patrimonio del alma?
¿Será posible la calma
ni con tiempo de por medio?
También con el mucho hablar
siempre se corre algún riesgo,
sin proponerlo de sesgo,
¡Tan acertado callar!
Si no es posible alabar
y se guarda la palabra
-proceder con que se labra
el dominio y señorío-
no cabrá decir sombrío
ni punzón que heridas abra.
de una lengua desatada,
la saeta disparada
iba causando pavor.
Tal es destruir un honor
si tan alto se pregona,
pues lo dicho no abandona,
sea mentira o verdad:
¡Qué falta de caridad
para con esa persona!
Es que en el rumor vertido
tanto puede estar la causa
de tal sufrir, tan sin pausa,
siendo tanto lo perdido…
Una vez hubo cundido,
¿Quién puede poner remedio?
¿Cómo devolver el predio
que es patrimonio del alma?
¿Será posible la calma
ni con tiempo de por medio?
También con el mucho hablar
siempre se corre algún riesgo,
sin proponerlo de sesgo,
¡Tan acertado callar!
Si no es posible alabar
y se guarda la palabra
-proceder con que se labra
el dominio y señorío-
no cabrá decir sombrío
ni punzón que heridas abra.
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