Ante tan extenso comentario Danie, que te agradezco mucho, no tengo otro remedio que extenderme yo también un poco pues me ofreces algunos puntos de vista en donde podemos tener opiniones algo diferentes. Voy a intentar ir por partes, que diría el gran Jack (sí, el Destripador, ya que de miedo hablamos).
1.- Me congratula mucho que encuentres bello este homenaje a Lovecraft, autor tan de mi predilección.
2.- En tu segundo párrafo expones tu opinión sobre Locecraft y estableces comparaciones con Poe. Las comparaciones, se dice, siempre son odiosas; uno puede decir que prefiere un tipo u otro de literatura relacionada con los miedos, pero yo personalmente no me atrevería a decir cual es mejor que la otra ni cual me gusta más; es un poco como decir “a quien quieres más a papá o a mamá”; te pondré un ejemplo con el cine (sabes que soy muy cinéfilo): no podría decirte qué películas me causaron más miedo, si Psicosis de Hitchok o “Alien el octavo pasajero” de Ridley Scott; en una el terror es causado, como se explica en el sorprendente final, por un loco esquizofrénico con doble personalidad y en la otra, ese excelente film de ciencia ficción, es un ser de otro mundo, que pareciera haber salido de un mismísimo libro de Lovecraft directamente, el que produce ese terror. Ambas me produjeron en su momento mucho miedo . Ten en cuenta, Danie, que el miedo tiene un fuerte componente irracional, que además de los miedos a “cosas reales”, están los miedos a los desconocido y es en esos miedos donde nuestro cerebro se desata en la creación de monstruos, cosa que nos sucede desde la infancia. Quizás ese miedo a lo desconocido, a monstruos inconcebibles, es un retorno a nuestros miedos infantiles. Y en cuanto a lo literario, pues tan buena me parece la literatura de Poe (que además de sus cuentos góticos era un gran Poeta) como la de Lovecraft que tenía un prodigioso dominio de la narración, una riqueza de léxico maravillosa, y en muchos de sus relatos tiene partes en donde hay prosa poética de altura. Como resumen te diré que yo no quiero más a papá que a mamá ni viceversa; los quiero a ambos por igual.
3.- Abundando algo más en lo anterior te diré que acaso sea más fácil hacer miedo con lo real que con la ciencia ficción; lo difícil de la ciencia ficción es hacer creer que lo imposible puede ser posible y aquí es donde quería hacerte ver uno de los méritos de Lovecraft, pues veo que te extiendes en comentar
El Necronomicrom y su procedencia
desde la antigüedad que das como cierta. Si H.P. Lovecraft te hizo creer eso (como me pasó a mi cuando leí por primera vez sus libros) eso es un botón de muestra de lo que antes te decía de
hacer verosímil lo ficticio , pues ese libro, Danie,
NO EXISTE, es u producto de la imaginación desbordante de Lovecraft como pongo al pié del poema y si le digo a Jorge que lo busque en la Biblioteca de Buenos Aires es por supuesto en plan jocoso. Yo hace ya mucho tiempo que sabía que ese libro no era real; ahora con las ventajas de la información de la red (que también tiene muchas mentiras, por cierto) se puede saber con más facilidad; te copio y pego el comienzo de la información que da Wikipedia sobre él :
"El
Necronomicón (en
griego Nεκρονομικόv) es un
grimorio (libro mágico)
ficticio ideado por el escritor
estadounidense H. P. Lovecraft (1890-1937), uno de los maestros de la
literatura de terror y
ciencia ficción. Es mencionado por primera vez en el cuento
The hound (
El sabueso, 1922). Su presunto autor fue el «árabe loco»
Abdul Alhazred, cuyo nombre figura en
The nameless city (
La ciudad sin nombre, 1921).
Sobre el carácter ficticio del libro, Lovecraft escribió lo siguiente:
“Ahora bien, sobre
«los libros terribles y prohibidos», me fuerzan a decir que la mayoría de ellos son puramente imaginarios. Nunca existió ningún Abdul Alhazred o el
Necronomicón, porque inventé estos nombres yo mismo. Luwdig Prinn fue ideado por Robert Bloch y su
De Vermis Mysteriis, mientras que el
Libro de Eibon es una invención de
Clark Ashton Smith.
Robert E. Howard debe responder de Friedrich von Junzt y su
Unaussprechlichen Kulten.... En cuanto a libros escritos en serio sobre temas oscuros, ocultos, y sobrenaturales, en realidad no son muchos. Esto se debe a que es más divertido inventar trabajos míticos como el
Necronomicón y el
Libro de Eibon.1”
Te diré que Cervantes hizo algo parecido en el Quijote con un tal Cide Hamete Benengueli:
“Cide Hamete Benengeli es un personaje
ficticio, un supuesto historiador
musulmán creado por
Miguel de Cervantes en su novela
Don Quijote de la Mancha. Cervantes dice que fue este
cide y no él, quien escribió gran parte del
Quijote (desde el capítulo IX en adelante). La novela sería entonces la traducción de un texto más antiguo escrito en
árabe que relataría unos hechos supuestamente verídicos.
Esta habilidosa pirueta literaria
metaficcional parece buscar dar más credibilidad al texto, haciendo creer que don Quijote fue un personaje real y que la historia podría tener décadas de antigüedad.”
Ya tu ves, Danie, lo que son capaces de hacer los grandes escritores para hacer verosímiles sus ficciones siendo su genialidad hacerlas creíbles. Así que todos esos “necronomicones" de que me hablas puedes dar por seguro que son
apócrifos y falsos.
4.- Sobre tu interpretación de mi poema te aclaro lo siguiente : el homenaje a Lovecraft lo hago por medio de la forma de expresar el miedo en mis primeras estrofas; con esa Tierra caótica de antes del principio de los tiempos quería recordar algo su estilo tenebroso, pero si te fijas en donde yo centro finalmente mis miedos no es en algo ficticio sino tan real como es que la vida en nuestro planeta se pueda ir a hacer puñetas por un meteorito como ya sucedió en una catastrófica ocasión, en tiempos de los dinosaurios. Los científicos dicen que nuestro planeta no está exento de ese riesgo terrible y eso sí que es un miedo real pues está basado en algo que puede pasar, no en una ficción; ese miedo me asalta más de una vez, Danie. Recientemente he visto un magnífico film titulado “Melancolía” cuyo tema central es que un cometa llamado así, Melancolía, se acerca a la Tierra y finalmente impacta contra ella y la destruye. La sensación de angustia que me produjo la película fue muy fuerte. El miedo de mi soneto es el miedo al Caos, a lo caótico del Universo en donde estamos, a eso que no se puede controlar y es absolutamente destructivo; eso, Danie, no tiene nada que ver con la cienciaficción desgraciadamente. Eso ya ha pasado y puede volver a pasar.
5.- Y finalmente lo de la estructura; te aclaro que esa forma de hacer los cuartetos hace ya algún tiempo que la vengo practicando; sinceramente me gusta mucho y me facilita, según en qué temas, el desarrollo de lo que quiero expresar. NO es ningún invento mío; en esta casa lo han usado mucho antes que yo Eva-Juno que fue a la primera que a quien le leí un soneto así, luego le vi uno también a Marta Márquez que lo llamaba “soneto de siete rimas” (aunque yo prefiero llamarlo soneto de rimas separadas en los cuartetos) y luego me he enterado por Luis Estoico (Vademecum Poético) que esta forma de rimar se remonta a siglos atrás; te copio y pego un breve extracto de los que dice Luis en su Portal:
“
Cuartetos ABCD–ABCD - Ernest Hatch Wilkins, en su libro “
The Invention of the Sonnet, and Other Studies in Italian Literature” señala lo siguiente:
«
A related scheme for pedes of four lines, ABCD ABCD, appears in three canzoni, one of which is attributed to the Emperor Frederick or his son King Frederick , and another to King Enzo. This scheme appears in sixteen of the German poems, but in only two of the Provençal poems in question».
Como puede observarse la fórmula ABCD–ABCD es de antigua data, fórmula que aplicaría a partir de 1833
Sir Edgerton Brydges en varios de sus sonetos.”
Espero con esto último haber aclarado tus dudas sobre este asunto técnico de mi soneto.
Vuelvo a gradecerte mucho tu comentario, Danie, que como verás me ha estimulado a mi también para responderte extensamente.
Un abrazo, amigo.