lover
Poeta adicto al portal
DESEO HACERTE MIS DÍAS.
Busqué mis sueños en tus utopías,
tu dulce magia en lunas eclipsadas
tus mimos en los vuelos de las hadas
al recordar amor de aquellos días.
Busqué en aquel jardín de fantasías,
la sal del credo en lágrimas sesgadas
la greda de las sombras encantadas
por la inocencia que antes proferías.
Busqué las llamas en el firmamento,
la piedad en los ojos del embrujo
la paz al habitar en el influjo
del encontrarme vivo, sin aliento.
Busqué palabras pérdidas al viento,
de mil lamentos húmedos con flujo
del humo transparente que sedujo
al fuego celestial del juramento.
II
Busqué en el cáliz tibio de las dudas,
en la consagración del ser divino
en la tribulación de mi destino
al existir desierto que saludas.
Busqué afanoso dádivas desnudas
de la oquedad confesa que avecino,
busco saciar pasión del tinto vino
que clama pronunciar sonatas mudas.
Busqué el sagrario amor del alfarero,
su evanescencia, gracia de sonidos
al candor inmortal de sus latidos
en bendecir la brida del guerrero.
Busqué el efímero candil del clero,
la oscuridad vencida por ungidos.
Juro a mi Dios, jamás a ti mentir
prometo consagrarte a mi existir.
E. Lovera
Busqué mis sueños en tus utopías,
tu dulce magia en lunas eclipsadas
tus mimos en los vuelos de las hadas
al recordar amor de aquellos días.
Busqué en aquel jardín de fantasías,
la sal del credo en lágrimas sesgadas
la greda de las sombras encantadas
por la inocencia que antes proferías.
Busqué las llamas en el firmamento,
la piedad en los ojos del embrujo
la paz al habitar en el influjo
del encontrarme vivo, sin aliento.
Busqué palabras pérdidas al viento,
de mil lamentos húmedos con flujo
del humo transparente que sedujo
al fuego celestial del juramento.
II
Busqué en el cáliz tibio de las dudas,
en la consagración del ser divino
en la tribulación de mi destino
al existir desierto que saludas.
Busqué afanoso dádivas desnudas
de la oquedad confesa que avecino,
busco saciar pasión del tinto vino
que clama pronunciar sonatas mudas.
Busqué el sagrario amor del alfarero,
su evanescencia, gracia de sonidos
al candor inmortal de sus latidos
en bendecir la brida del guerrero.
Busqué el efímero candil del clero,
la oscuridad vencida por ungidos.
Juro a mi Dios, jamás a ti mentir
prometo consagrarte a mi existir.
E. Lovera
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