Y
Yaiza
Invitado
Es extraño que pronuncies un te amo
cuando lo que ahora sientes es rencor,
es muy triste que confundas el amor
con las letras corroídas de un reclamo.
Es extraño que te sientes a esperar
cuando dices que rendirse no se debe,
en mi corazón creció algún relieve
pues el tiempo que esperé me hizo dudar.
Es extraño que la ira desemboque
en las letras melancólicas de un verso,
que se asome la ansiedad de lo perverso
y se pierda la coherencia del enfoque.
Es extraño que nos guste naufragar
en las aguas turbulentas y saladas,
nuestras almas quedarán tan desoladas
y marchitas no querrán jamás amar.
Es extraño conjugar el verbo DAR
cuando muere aquella voz dentro de ti,
el silencio se detiene justo ahí...
y no deja una palabra pronunciar.