Depredador natural

marquelo

Negrito villero
EinsteinEstupidezp1.jpg


Cuántos ojos
tiene el quehacer humano
cuando brinda con los restos arrojados
de los peces
con las conversaciones que flotan
en el lado más agrio de la espuma
y todo
para deliberar quien camina por las aceras
de la luna
o quien le roba el aullido al lobo
cuando corona el hueco de la cima.
Cuántos ojos
delante de los transistores que emiten
maquillajes
que se derriten con la lluvia
con el incesante vaivén de la verdad
oculta entre las flores.
Nadie vive ya en su universo plantando
corazones/para que exploten incondicionalidades en el aire/
fidelidades en el beso para que salten las caídas,
fuegos que no se asfixien
con el interés de los chismosos.
Nadie respira una manifestación contra
la expansión de la basura
acumulada en las esquinas más iluminadas de las urbes.
Nadie habla del derecho de la ciencia
a ventilarse entre las sienes.
Ni lo sagrado que debe llegar
al escalón que vitorean los laureles.
Todos son tiros de fuego que no hieren
las miradas que se fijan en las cumbres
ni quema a la palabra rescatada del olvido.
¿Y qué hacemos con este ripio que
contamina el aire trascendente de los cielos
con la estupidez tomando sol en las arenas?
No creo en la redención de tormentas frondosas
sin nidos
No creo en los discursos explotados por la cámara
ocultándo sus delitos en la sombra.
Es cierto/ somos humanos/ hacedores de botones
y salarios, incapaces de mantener los pilares oníricos
del cielo/
los valores acumulados en el torax,
el peso aritmético del abrazo.
Y así acaba el día nuestro de cada sandez
el fulgor enano de una esperanza perdida
para terminar
buscando, atónitos,
una respuesta en la boca del cielo.
 
Última edición:
Tus palabras como verdades, que hacen eco, recordé mientras leía un discurso apolítico, como si la dimensión política del hombre pudiera dejarse de lado... o acortarse la distancia entre la política y las necesidades del hombre... ah... recordé a Mújica ex presidente uruguayo en su discurso ante las naciones unidas... bueno un gusto leerte... hermano..
 
El gran marque con sus poemasos. El ser humano, anda por ahí, condicionado, o no, pero va. Y al final de todo, no vale más que desear un samsum cuore 2, un LCD 32 pulgadas, un rollo de papel higienico y algunas piedritas para llenar la panza.
 
¿Y no nos queda esperanza? Debería si alguien puede escribir esto. No parece todo tan perdido. Tal vez no para el depredador deliberado, al que tendremos que aprender a acorralar, pero ¿qué pasa con quien se encuentra formando parte de una sociedad que es al mismo tiempo un ala protectora y una maquinaria que tritura? ¿No podemos hacer nada? ¿Cómo conseguir extender el ala universalmente? ¿No está al alcance del ser humano lo que parece negársele a los protagonistas de reportajes de fauna? ¿No conseguimos no tener que dedicar cada minuto a sobrevivir?
 
Última edición:
Pues muy bien Álvaro, sin pensarlo , quizás tengas el inicio de un buen poema.
¿No conseguimos no tener que dedicar cada minuto a sobrevivir?
y lo de mi poemajo es simplemente una observación de las cosas que pasan
de la realidad que, a veces, te hartan, pero que, inexorablemente sigue su curso. No es tan fatalista del todo
estos versos quizá ven el lado positivo:

Nadie habla del derecho de la ciencia
a ventilarse entre las sienes.
Ni lo sagrado que debe llegar
al escalón que vitorean los laureles.

quizá se vea como muy sugerido, quizá debí ser más abierto; pero bueno
esos versos , matizaron a mi modo de ver, esa cadencia fatalista del poema.
Un fuerte abrazo Álvaro.
 
EinsteinEstupidezp1.jpg


Cuántos ojos
tiene el quehacer humano
cuando brinda con los restos arrojados
de los peces
con las conversaciones que flotan
en el lado más agrio de la espuma
y todo
para deliberar quien camina por las aceras
de la luna
o quien le roba el aullido al lobo
cuando corona el hueco de la cima.
Cuántos ojos
delante de los transistores que emiten
maquillajes
que se derriten con la lluvia
con el incesante vaivén de la verdad
oculta entre las flores.
Nadie vive ya en su universo plantando
corazones/para que exploten incondicionalidades en el aire/
fidelidades en el beso para que salten las caídas,
fuegos que no se asfixien
con el interés de los chismosos.
Nadie respira una manifestación contra
la expansión de la basura
acumulada en las esquinas más iluminadas de las urbes.
Nadie habla del derecho de la ciencia
a ventilarse entre las sienes.
Ni lo sagrado que debe llegar
al escalón que vitorean los laureles.
Todos son tiros de fuego que no hieren
las miradas que se fijan en las cumbres
ni quema a la palabra rescatada del olvido.
¿Y qué hacemos con este ripio que
contamina el aire trascendente de los cielos
con la estupidez tomando sol en las arenas?
No creo en la redención de tormentas frondosas
sin nidos
No creo en los discursos explotados por la cámara
ocultándo sus delitos en la sombra.
Es cierto/ somos humanos/ hacedores de botones
y salarios, incapaces de mantener los pilares oníricos
del cielo/
los valores acumulados en el torax,
el peso aritmético del abrazo.
Y así acaba el día nuestro de cada sandez
el fulgor enano de una esperanza perdida
para terminar
buscando, atónitos,
una respuesta en la boca del cielo.

Muy buen poema marquelo, existencialista, es la realidad, se usa la imaginación para construir cosa que nos beneficien, pero nunca faltan los buitres carroñeros inacabables del lado oscuro. Saludos cordiales Poeta
 

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