José Ayarza
Poeta asiduo al portal
Es ese mes, que ni el calor ni el frío nos regentan.
Ese mes, donde el crepúsculo te arrulla
y un sueño atemperado por la noche, te murmulla.
Ese mes, donde el alba con rocío a las flores alimenta.
Es ese mes, de luces indirectas cegadoras,
el de contornos y bordes contrastados,
el de brillos infinitos para ojos mal cerrados,
en que descubres mil detalles, y de todos te enamoras.
Es ese mes, de colegiales con mochilas, descansados,
de castillos de arena barridos por la mar,
de escolares, cuyas toallas y gomas de flotar,
cambiaron ya por libros desgastados.
Es ese mes, donde la calma y el sosiego
nos acerca palabras extraviadas
que se asocian de las olas, al trasiego.
Es por ultimo ese mes, de ropas olvidadas,
de licenciar a un "mesembre" solariego,
de sacar el algodón…, y la lana almacenada.
Última edición: