lesmo
Poeta veterano en el portal
Había una mujer
mirando al horizonte fijamente,
veía amanecer,
sus manos en la frente,
con ansias de esperar eternamente.
La cara tiene mustia,
la playa en la tristeza está sumida,
está llena de angustia,
sin santa despedida,
y el mar que de cobrar nunca se olvida.
Había una mujer
que andaba por la orilla a paso lento,
anciano ya su ser,
recuerdo y sufrimiento,
del agua siempre fue su sentimiento.
El este con sus luces,
la estela de la barca al regresar,
las rocas y sus cruces
vendrán a recordar
las vidas que quedaron en la mar.
mirando al horizonte fijamente,
veía amanecer,
sus manos en la frente,
con ansias de esperar eternamente.
La cara tiene mustia,
la playa en la tristeza está sumida,
está llena de angustia,
sin santa despedida,
y el mar que de cobrar nunca se olvida.
Había una mujer
que andaba por la orilla a paso lento,
anciano ya su ser,
recuerdo y sufrimiento,
del agua siempre fue su sentimiento.
El este con sus luces,
la estela de la barca al regresar,
las rocas y sus cruces
vendrán a recordar
las vidas que quedaron en la mar.
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