danimub
Poeta fiel al portal
No siempre van a estar ahí.
Nos van a abandonar.
Romperán su lazo frío de espada
y correrán sin tregua
por las mismas puertas que alguna vez
de estrellas y de noches claras
los vieron venir.
Se vestirán de viaje,
y nos dejaran de otoño.
Nos toserán su desengaño en la cara;
nos quedaremos con los ojos colgados del cielo
y los pies fermentando la tierra.
Nosotros que tratamos de limar el fuego
para abrir la noche
y encontrar la siesta entre sus sábanas,
tenemos que abrir todas las ventanas;
¡Que se vayan antes!
antes que nos dejen con el alma afónica
y la voz ensangrentada.
Que se vayan y no vuelvan
no querremos que nos digan
que mentir y que callar,
que sentir y cómo hacer para pensar.
Antes que se vayan, los dejaremos ir.
Nos van a abandonar.
Romperán su lazo frío de espada
y correrán sin tregua
por las mismas puertas que alguna vez
de estrellas y de noches claras
los vieron venir.
Se vestirán de viaje,
y nos dejaran de otoño.
Nos toserán su desengaño en la cara;
nos quedaremos con los ojos colgados del cielo
y los pies fermentando la tierra.
Nosotros que tratamos de limar el fuego
para abrir la noche
y encontrar la siesta entre sus sábanas,
tenemos que abrir todas las ventanas;
¡Que se vayan antes!
antes que nos dejen con el alma afónica
y la voz ensangrentada.
Que se vayan y no vuelvan
no querremos que nos digan
que mentir y que callar,
que sentir y cómo hacer para pensar.
Antes que se vayan, los dejaremos ir.
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