Tengo una cita pendiente
en una playa africana,
él me reconocerá
por el azul de mis alas,
por lo pájaros que llevo
prendidos en la mirada,
por mis labios que al besarlos,
le saben a madrugadas,
por el rincón que hizo suyo
en mi cuello, justo al alba;
reconocería mis manos
solo con que las rosara.
Desnudos bajo la luna
juntos, sin decirnos nada,
tembloroso de deseo
y un latir en desbandada
llorando me confesó
que la realidad le espanta
y quiere vivir mi sueño
en esta playa africana.
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