lesmo
Poeta veterano en el portal
Los cúmulos viajaban por el cielo
quedó la tarde gris y el mar de plata,
sobre los rostros las primeras gotas
en lluvia bienhechora se derraman.
El día va cayendo en la ceniza,
la bóveda no brilla, el escarlata
color del sol la franja del poniente
en este ocaso dejará apagada.
La luna esconderá detrás de un velo
a espejos su luciérnaga de nata
y miles de farolas quizá pinten
las nubes con su tinta de naranja.
Tal vez el sueño ignoto no descienda,
los vientos y las aguas, la ventana
golpeen repicando sin compases
e impidan su reposo en la almohada.
Si vuelven con un halo de misterio
en esta noche oscura de borrasca
recuerdos que habitaban el olvido,
deseo que no quede inquieta el alma.
quedó la tarde gris y el mar de plata,
sobre los rostros las primeras gotas
en lluvia bienhechora se derraman.
El día va cayendo en la ceniza,
la bóveda no brilla, el escarlata
color del sol la franja del poniente
en este ocaso dejará apagada.
La luna esconderá detrás de un velo
a espejos su luciérnaga de nata
y miles de farolas quizá pinten
las nubes con su tinta de naranja.
Tal vez el sueño ignoto no descienda,
los vientos y las aguas, la ventana
golpeen repicando sin compases
e impidan su reposo en la almohada.
Si vuelven con un halo de misterio
en esta noche oscura de borrasca
recuerdos que habitaban el olvido,
deseo que no quede inquieta el alma.