Gilmar Antonio
Poeta recién llegado
Y como vinimos, nos vamos
no tan sonrientes, pero erguidos
no con bullicio
pero con las botas bien puestas
incrédulos, pensantes
aún escépticos
con el alma en las manos
caen dos lágrimas, me consuelan
me hieren y me curan.
Me voy con todas mis emociones
Despojadas
Carentes de alma y de tacones.
no tan sonrientes, pero erguidos
no con bullicio
pero con las botas bien puestas
incrédulos, pensantes
aún escépticos
con el alma en las manos
caen dos lágrimas, me consuelan
me hieren y me curan.
Me voy con todas mis emociones
Despojadas
Carentes de alma y de tacones.