luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces cuesta vivir
atado a una mortaja.
La vida hay que sufrir
metido en esta cascaja.
Dando al tiempo explicaciones,
prisionero de los días,
caminante de estaciones
encadenadas a vías.
Y aunque me vuelva tortuga,
sin ninguna explicación,
siempre insistiré en la fuga.
Solo es libre el corazón
que no conoce de arrugas
y disfruta su armazón...
atado a una mortaja.
La vida hay que sufrir
metido en esta cascaja.
Dando al tiempo explicaciones,
prisionero de los días,
caminante de estaciones
encadenadas a vías.
Y aunque me vuelva tortuga,
sin ninguna explicación,
siempre insistiré en la fuga.
Solo es libre el corazón
que no conoce de arrugas
y disfruta su armazón...