Évano
Libre, sin dioses.
Deben los días luz a los ojos
porque solo han visto sobras,
las sombras del otro.
Deben los días al pecho un ser
que no sea tambor de hojalata
que lata como pata de palo.
Deben más felicidad,
manos y vientres que engendren
paz, armonía y sosiego.
Y deben retirar a los muertos
arrojados a dioses invisibles,
a tártaros inframundos
que generan al espectro.
No sea el día cuchillo rasgando
la niebla que separa las almas
de dientes que muerden las cabezas
de pobres pululando esta feria
donde el orador te vende
disparates y te viste
con su ideología de turno.
Pasen a este circo
y paguen la entrada con su vida;
sean zombis caminando
con los sesos en las manos
hacia el puesto donde compran
ánimo y pensamiento.
Pasen a esta feria,
donde avaros y egoístas
se ensañan con los feos y raros,
con los débiles que olvidan
a sus sueños por cuatro limones,
un par de ajos y una patada
en nuestro culo de mierda.
Vete a la mierda, luz que no existes,
y entren sombras gélidas y avancen
cruces, cipreses, tumbas y nichos.
Venga el fin de la mentira,
de la luz y de la sombra,
del amor y de la envidia,
de la paz y de la guerra;
que todo es muerte y miseria,
si abres ojos y no dices
las palabras puestas en tu boca,
mente, pecho y corazón.
Y no entiendas esto si no eres
capaz de navegar, solitario,
por agujeros negros que son:
universo, cuerpo y alma.
porque solo han visto sobras,
las sombras del otro.
Deben los días al pecho un ser
que no sea tambor de hojalata
que lata como pata de palo.
Deben más felicidad,
manos y vientres que engendren
paz, armonía y sosiego.
Y deben retirar a los muertos
arrojados a dioses invisibles,
a tártaros inframundos
que generan al espectro.
No sea el día cuchillo rasgando
la niebla que separa las almas
de dientes que muerden las cabezas
de pobres pululando esta feria
donde el orador te vende
disparates y te viste
con su ideología de turno.
Pasen a este circo
y paguen la entrada con su vida;
sean zombis caminando
con los sesos en las manos
hacia el puesto donde compran
ánimo y pensamiento.
Pasen a esta feria,
donde avaros y egoístas
se ensañan con los feos y raros,
con los débiles que olvidan
a sus sueños por cuatro limones,
un par de ajos y una patada
en nuestro culo de mierda.
Vete a la mierda, luz que no existes,
y entren sombras gélidas y avancen
cruces, cipreses, tumbas y nichos.
Venga el fin de la mentira,
de la luz y de la sombra,
del amor y de la envidia,
de la paz y de la guerra;
que todo es muerte y miseria,
si abres ojos y no dices
las palabras puestas en tu boca,
mente, pecho y corazón.
Y no entiendas esto si no eres
capaz de navegar, solitario,
por agujeros negros que son:
universo, cuerpo y alma.
Última edición: