Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Al verso desnudo
que muerde la orilla,
que esparce sus alas
que cruje y que chilla.
Dispuestas sus notas
al pie del conjunto,
rogando silencio,
saltando al vacío.
Le escribo al susurro
de sus condiciones,
al canto mojado
de sus direcciones.
Le escribo al paisaje
que esconden sus pieles,
al bravo oleaje
dispuesto en sus bienes.
Con todas las voces
que emplea mi pluma,
mi tinta perece
pues es su devota.
Tormenta salada
plegada en su boca,
cendal transparente,
sus ojos de cuna.
que muerde la orilla,
que esparce sus alas
que cruje y que chilla.
Dispuestas sus notas
al pie del conjunto,
rogando silencio,
saltando al vacío.
Le escribo al susurro
de sus condiciones,
al canto mojado
de sus direcciones.
Le escribo al paisaje
que esconden sus pieles,
al bravo oleaje
dispuesto en sus bienes.
Con todas las voces
que emplea mi pluma,
mi tinta perece
pues es su devota.
Tormenta salada
plegada en su boca,
cendal transparente,
sus ojos de cuna.