Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Recuerdo tu cuerpo.
Me llamaba como nota que resuena en el abismo.
Como mártir que perdido busca cuna.
Recuerdo sus curvas.
A veces las dibujo sin sentido.
Me invento los olores que dejaban.
Me deslizo fundiéndome en sus calles.
Recuerdo todos sus detalles.
Hasta el calor que desprendían sus encajes.
Hasta la voz de sus callados parpadeos.
Los recuerdo y mis latidos aún se encojen.
Aún me sangran las canciones en tu nombre.
Aún te escribo y te dibujo en mis latidos.
Y salen mis estrellas a tu encuentro.
Como el sonido que extasiado busca versos,
yo te invento y te plasmo en mis espacios.
Y se derriten mis poemas en tu ausencia.
Como el copo del invierno confundido
que entre las llamas, se deja ser rocío.
Me llamaba como nota que resuena en el abismo.
Como mártir que perdido busca cuna.
Recuerdo sus curvas.
A veces las dibujo sin sentido.
Me invento los olores que dejaban.
Me deslizo fundiéndome en sus calles.
Recuerdo todos sus detalles.
Hasta el calor que desprendían sus encajes.
Hasta la voz de sus callados parpadeos.
Los recuerdo y mis latidos aún se encojen.
Aún me sangran las canciones en tu nombre.
Aún te escribo y te dibujo en mis latidos.
Y salen mis estrellas a tu encuentro.
Como el sonido que extasiado busca versos,
yo te invento y te plasmo en mis espacios.
Y se derriten mis poemas en tu ausencia.
Como el copo del invierno confundido
que entre las llamas, se deja ser rocío.
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