Albertojjs
Poeta fiel al portal
Se acabaron las despedidas,
en mi corazón no caben más adioses
y el tiempo apura la copa de mi destino.
Antes de partir, he de doblar mis miedos,
dedicarme a los menesteres
que requiere este viaje,
como soltar la mano de mi infancia
y envolver la esencia en papel de recuerdos,
enterrar la pena
en el oro granizado de las playas
y grabar mi nombre
en las barras del bar en que encallaba.
Les dejo la llama de mi sangre
para curar la ausencia de abrazos en invierno.
Pido perdón por los relámpagos rojos
que caen sobre vuestras pupilas inundadas.
Me voy para resucitar las horas,
para sembrar la esperanza en mi futuro.
Abandono el aire de polvo y ceniza
y llevaré tajadas de Sol en mi ropa,
las perlas del mar flotando en mis ojos
el leve contoneo de las palmeras,
y las raíces de mi tierra en mi voz,
y en mi piel.
en mi corazón no caben más adioses
y el tiempo apura la copa de mi destino.
Antes de partir, he de doblar mis miedos,
dedicarme a los menesteres
que requiere este viaje,
como soltar la mano de mi infancia
y envolver la esencia en papel de recuerdos,
enterrar la pena
en el oro granizado de las playas
y grabar mi nombre
en las barras del bar en que encallaba.
Les dejo la llama de mi sangre
para curar la ausencia de abrazos en invierno.
Pido perdón por los relámpagos rojos
que caen sobre vuestras pupilas inundadas.
Me voy para resucitar las horas,
para sembrar la esperanza en mi futuro.
Abandono el aire de polvo y ceniza
y llevaré tajadas de Sol en mi ropa,
las perlas del mar flotando en mis ojos
el leve contoneo de las palmeras,
y las raíces de mi tierra en mi voz,
y en mi piel.