Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
UN BESITO A MI ABUELO
Hoy le pedí a mi tintero
que escriba siempre sencillo,
de las cosas cotidianas
sin encaje de bolillo.
Que vaya siempre de frente
con los versos por derecho,
siempre los pies en la tierra
aunque sin ponerse techo.
Que nunca vaya a la guerra
y que le devuelva flores,
a quien aprieta el gatillo
y nos dispara temores.
Que no se olvide del campo
del surco ni la legona,
y que le escriba un soneto
a quien estruja fregona.
Hoy le pedí a mi tintero
que no ondee a media asta
por culpa de la violencia
y que escriba ¡Basta! y ¡Basta!
Que nunca cierre las puertas
que nadie sea extranjero,
que el mundo sea una casa
sin las llaves del banquero.
Que dé un silbido a la luna
y que de camino al cielo,
antes de volver a tierra
le dé un besito a mi abuelo.
Rafael Llamas Jiménez
Hoy le pedí a mi tintero
que escriba siempre sencillo,
de las cosas cotidianas
sin encaje de bolillo.
Que vaya siempre de frente
con los versos por derecho,
siempre los pies en la tierra
aunque sin ponerse techo.
Que nunca vaya a la guerra
y que le devuelva flores,
a quien aprieta el gatillo
y nos dispara temores.
Que no se olvide del campo
del surco ni la legona,
y que le escriba un soneto
a quien estruja fregona.
Hoy le pedí a mi tintero
que no ondee a media asta
por culpa de la violencia
y que escriba ¡Basta! y ¡Basta!
Que nunca cierre las puertas
que nadie sea extranjero,
que el mundo sea una casa
sin las llaves del banquero.
Que dé un silbido a la luna
y que de camino al cielo,
antes de volver a tierra
le dé un besito a mi abuelo.
Rafael Llamas Jiménez