Anne_
I killed Bukowski.
El padre José nos habló de educación sexual,
nos dijo que el pene es una bendición de Jesús
y que sólo se debe meter en la vagina.
Mi mamá nunca me dio consejos sobre novios,
de hecho, me botó de la casa
cuando supo que estaba enamorada,
desde entonces he descubierto
que eso de que el pene sólo se debe meter en la vagina
es una mentira, porque lo primero en que se mete el pene,
es en problemas.
En la secundaria todas tenían un novio metalero,
yo quería uno con camisas a cuadros noventeras,
cabello desordenado, ojos grandes, delgado y alto,
que leyera a Bukowski, tomara ron,
fumara como chino en quiebra,
me quitara el engreimiento con filosofía,
que se hiciera el que no me extrañó al día siguiente,
que me diera más vueltas que trompo en la cama
y luego se fuera a alguna marcha por la integración social
de los namecuseis, y en sus momentos más ancianos,
quedara al borde de una silla
escribiendo al ritmo del Epilogue de Byung Woo Lee.
Pero siempre fui yo quien tenía idea
de quién era el Byung Woo Lee ese,
así que nunca tuve un novio así,
por eso esta navidad le he vuelto a decir a Satán Claus,
que yo también quiero un novio que escriba poesía realista.
nos dijo que el pene es una bendición de Jesús
y que sólo se debe meter en la vagina.
Mi mamá nunca me dio consejos sobre novios,
de hecho, me botó de la casa
cuando supo que estaba enamorada,
desde entonces he descubierto
que eso de que el pene sólo se debe meter en la vagina
es una mentira, porque lo primero en que se mete el pene,
es en problemas.
En la secundaria todas tenían un novio metalero,
yo quería uno con camisas a cuadros noventeras,
cabello desordenado, ojos grandes, delgado y alto,
que leyera a Bukowski, tomara ron,
fumara como chino en quiebra,
me quitara el engreimiento con filosofía,
que se hiciera el que no me extrañó al día siguiente,
que me diera más vueltas que trompo en la cama
y luego se fuera a alguna marcha por la integración social
de los namecuseis, y en sus momentos más ancianos,
quedara al borde de una silla
escribiendo al ritmo del Epilogue de Byung Woo Lee.
Pero siempre fui yo quien tenía idea
de quién era el Byung Woo Lee ese,
así que nunca tuve un novio así,
por eso esta navidad le he vuelto a decir a Satán Claus,
que yo también quiero un novio que escriba poesía realista.