EPV!
Poeta recién llegado
Se me hizo tarde y los cabellos parecen los de un payaso del peor circo de Santiago, mi ropa está sucia y gastada, la discusión personal se siente en el aire y se sumerge hacia largos metros de distancia. Me preocupe sólo al principio, cuando el estado era más grabe y estaba a punto de perder la vida. Ahora supuestamente todo sería mejor y el alma descansaría en cama, así que Comencé a cerrar mis ventanas de sentimientos bipolares y a tratar de llevar la misma vida de siempre, pero sin esa preocupación de la perdida humana de los cercanos a mí.
No me di cuenta de la forma en la cual me acerque tanto a la brisa oscura con frases fuertes y risas temibles, de comentarios inteligentes pensando en la manada de estúpidos a su edad y a su compañía.
Como les dije anteriormente, deje de lado la preocupación de la vida que casi se perdió y la cual pensaba que estaba mejor en cama pero que al parecer últimamente se complicó, así que me aleje de esa preocupación con la intención de ocultar esos sentimientos normales de un ser masculino, para romper ese tipo de tradición, pero no me di cuenta que al alejarme de esa realidad tal vez estaba comenzando a no ser parte de la diferencia dentro de lo masculino, sino, estaba entrando a otra realidad similar, junto a esa mujer de tonos oscuros que me deslumbraba por su aporte inteligente y supremacía en caracteres académicos. Dentro de la masculinidad lo que yo quería demostrar era que lo femenino no es tan necesario como lo muestran ciertos personajes con comentarios superficiales, los que se pueden evitando junto a ella como un nuevo gusano paralítico de tierra.
Cuando daba a conocer mis frases poco comunes – ellos - los hombres me tildaban como protagonista de una homosexualidad de la cual no pertenezco, en realidad no me podía esperar más de los pensamientos de mamíferos sin cerebro. El estado anímico ni las circunstancias o apodos no me creaban problemas serios en mi cabeza ya que mi única preocupación radicaba en los momentos del alma en cama que al parecer no se encontraba tan bien como todos suponían o de los pasos que daría la mujer de rasgos oscuros, mirada fija, comentarios atinados e inteligencia al actuar.
No me di cuenta de la forma en la cual me acerque tanto a la brisa oscura con frases fuertes y risas temibles, de comentarios inteligentes pensando en la manada de estúpidos a su edad y a su compañía.
Como les dije anteriormente, deje de lado la preocupación de la vida que casi se perdió y la cual pensaba que estaba mejor en cama pero que al parecer últimamente se complicó, así que me aleje de esa preocupación con la intención de ocultar esos sentimientos normales de un ser masculino, para romper ese tipo de tradición, pero no me di cuenta que al alejarme de esa realidad tal vez estaba comenzando a no ser parte de la diferencia dentro de lo masculino, sino, estaba entrando a otra realidad similar, junto a esa mujer de tonos oscuros que me deslumbraba por su aporte inteligente y supremacía en caracteres académicos. Dentro de la masculinidad lo que yo quería demostrar era que lo femenino no es tan necesario como lo muestran ciertos personajes con comentarios superficiales, los que se pueden evitando junto a ella como un nuevo gusano paralítico de tierra.
Cuando daba a conocer mis frases poco comunes – ellos - los hombres me tildaban como protagonista de una homosexualidad de la cual no pertenezco, en realidad no me podía esperar más de los pensamientos de mamíferos sin cerebro. El estado anímico ni las circunstancias o apodos no me creaban problemas serios en mi cabeza ya que mi única preocupación radicaba en los momentos del alma en cama que al parecer no se encontraba tan bien como todos suponían o de los pasos que daría la mujer de rasgos oscuros, mirada fija, comentarios atinados e inteligencia al actuar.