Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
quisiera recobrar de la memoria el rostro del primer fracaso,
recordar para reconstruir tus labios en el cielo raso
aunque solo sea una fantasía, tu boca con su voz de eco
y tus manos de caricias que le dieron a mi piel el mejor
bello pretexto para que mis ojos de aguacero, después
de un tiempo, voltearan objetivos a mirarme hacia adentro,
me gustaría recordar tu nombre y sentir de nuevo
tu presencia para presentir de nuevo que de nuevo
me abandonas y llorarte en la almohada y sentir tu alma
entre los dedos y en la piel tu forma y mi delirio; perforarme
las palmas de las manos con las uñas y roer con rabia
tu abandono y el de dios y tenerte de nuevo en el recuerdo,
quisiera poder leer de nuevo las líneas de tu cuerpo, dejar
que por las noches, delante de mis rezos, se te conjugaran
algunas ilusiones, que bailaran en mis brazos tus fantasma,
que en tu pecho hecho luz y lluvia murieran las dudas
y del hielo que me quema, salieran todos los silencios,
me gustaría recordarte cual si fueras de nuevo aquel amor
adolescente, sentir de nuevo tu nombre como el bálsamo
que cura el alma, sentir alguna noche el tacto de su piel y el olor
de tu cabello anidando en mi hombro, mírate al amanecer
para desearte un bello día y que de nuevo, me naciera una sonrisa.
Due 21/12/15 en una media noche en la que la luz de luna espía tu recamara a través de la persiana…
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