A LA SOLEDAD
Suenan las cuerdas de mi guitarra
vacías de armonía,
sin alma, sin sentimientos.
Enciendo en soledad un cigarrillo
y observo las volutas de humo
que ascienden lentamente
hacia una nostalgia infinita y gris.
Miro por la ventana.
La densa niebla se deshace,
perezosa pero resuelta,
y apaga esa luz que pretendía
llenar mi corazón de estrellas.
Una ráfaga de viento
pone su estuco de invierno en los cristales
que se estremecen con la lluvia.
La quietud se transforma en temporal
que trae de la mar
la agonía de las sirenas de los barcos
en la bocana del puerto
tras escapar del chubasco.
En mi interior
tan solo queda el silencio
de una vida austera
pero también intensa.
Dirijo mi mirada al horizonte
y apago en soledad el cigarrillo.
--..--
Chu
Suenan las cuerdas de mi guitarra
vacías de armonía,
sin alma, sin sentimientos.
Enciendo en soledad un cigarrillo
y observo las volutas de humo
que ascienden lentamente
hacia una nostalgia infinita y gris.
Miro por la ventana.
La densa niebla se deshace,
perezosa pero resuelta,
y apaga esa luz que pretendía
llenar mi corazón de estrellas.
Una ráfaga de viento
pone su estuco de invierno en los cristales
que se estremecen con la lluvia.
La quietud se transforma en temporal
que trae de la mar
la agonía de las sirenas de los barcos
en la bocana del puerto
tras escapar del chubasco.
En mi interior
tan solo queda el silencio
de una vida austera
pero también intensa.
Dirijo mi mirada al horizonte
y apago en soledad el cigarrillo.
--..--
Chu