CATINA
Poeta fiel al portal
Y camine, camine, camine
hasta caer rendida.
Una brisa suave abanicó mi cara,
abrí los ojos,
eran cientos, eran miles de columpios de estrellas.
Brillaban como diamantes,en una mágica noche de luna llena.
Colgando del infinito y casi rosando el suelo;
entonces oí las voces de los niños sin tierra,
esos que dicen que nunca existieron...
sí, oí las voces de los niños sin tierra
oí las risas de los niños Judíos....
¿Has leído el libro de la tristeza..?
hasta caer rendida.
Una brisa suave abanicó mi cara,
abrí los ojos,
eran cientos, eran miles de columpios de estrellas.
Brillaban como diamantes,en una mágica noche de luna llena.
Colgando del infinito y casi rosando el suelo;
entonces oí las voces de los niños sin tierra,
esos que dicen que nunca existieron...
sí, oí las voces de los niños sin tierra
oí las risas de los niños Judíos....
¿Has leído el libro de la tristeza..?