gatoazul
Liquido hipsters por placer
Recuerdo ahora el sosiego
la dulce calma
y el olor de aquella tierra
lejanísima.
El mar,
los irreproducibles colores de la tarde
y el denso tráfico
en Pacific Highway.
Hoy
apuro el resto de mi vaso
y como es habitual en mí,
hago acopio de recuerdos y fracasos
mientras contemplo el naufragio
(que no tendría nada de extraordinario
si no fuera por el robo de aquellos años
para cuyo reintegro no me alcanza
ni el valor de los intereses devengados).
Y así,
como digo,
recuerdo tus ojos tristes
esperando.
Ya es tarde, sin embargo,
me voy a la cama.
Pero sé que
en el mismo ángulo de siempre, allá en el techo,
mirándome en silencio,
volveré a presenciar insomne
aquella tristeza:
La inabarcable soledad de tu rostro.
la dulce calma
y el olor de aquella tierra
lejanísima.
El mar,
los irreproducibles colores de la tarde
y el denso tráfico
en Pacific Highway.
Hoy
apuro el resto de mi vaso
y como es habitual en mí,
hago acopio de recuerdos y fracasos
mientras contemplo el naufragio
(que no tendría nada de extraordinario
si no fuera por el robo de aquellos años
para cuyo reintegro no me alcanza
ni el valor de los intereses devengados).
Y así,
como digo,
recuerdo tus ojos tristes
esperando.
Ya es tarde, sin embargo,
me voy a la cama.
Pero sé que
en el mismo ángulo de siempre, allá en el techo,
mirándome en silencio,
volveré a presenciar insomne
aquella tristeza:
La inabarcable soledad de tu rostro.