Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Llegaba Agosto firme, con su clamor
de sol y de premuras.
El trigo impacientaba en rubios
su cosecha
y de vez en cuando el cielo sembraba
de azules y de blancos,
la magra lejanía del horizonte largo.
Agosto duro y castellano, fugaz
pintor de pardos y amarillos.
Siempre angosta tu luz, como tu nombre.
Cargado de muertes anunciadas,
de uvas y de soles, elevas
una columna inmensa en mi memoria:
Un paisaje tiembla en el caliente aire
de un tiempo que fue y ya no será.
De un espacio ido,
asido dulcemente
a mi memoria.
Agosto, fanal de luz,
inmenso recodo en el camino.
Arcadia feliz de un niño
que aún pervive oculto
en lo más profundo
de un aterrado corazón
que sueña y calla.
de sol y de premuras.
El trigo impacientaba en rubios
su cosecha
y de vez en cuando el cielo sembraba
de azules y de blancos,
la magra lejanía del horizonte largo.
Agosto duro y castellano, fugaz
pintor de pardos y amarillos.
Siempre angosta tu luz, como tu nombre.
Cargado de muertes anunciadas,
de uvas y de soles, elevas
una columna inmensa en mi memoria:
Un paisaje tiembla en el caliente aire
de un tiempo que fue y ya no será.
De un espacio ido,
asido dulcemente
a mi memoria.
Agosto, fanal de luz,
inmenso recodo en el camino.
Arcadia feliz de un niño
que aún pervive oculto
en lo más profundo
de un aterrado corazón
que sueña y calla.