Y te quejas, mi amor, que soy mudo,
que no se oye mi risa y no canto,
y que soy amargado silencio
estatua de mármol.
Es que el tiempo ha pasado deprisa
y ha cambiado el lenguaje que usaba,
hablan sólo mis ojos ahora…
y ríen y cantan.
Pues tendrás que insistir y mirarlos
hasta ver sus mensajes silentes,
pues en cada mirada repito
lo hermosa que aún eres.
Notarás al mirar, que extasiados,
te dedican baladas de amores,
y sonríen dichosos al verte
con tiernas pasiones.
Aunque el tiempo al silencio me arrastra
las miradas gritando te advierten
que aunque pasen los años, te quiero,
como antes… ¡y siempre!.
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