
Y al ver a D. Quijote y a rocinante
de noche bajo el brillo de la luna
recordé que en un cofre muy elegante
guardaba en su interior una fortuna
Era sólo una carta que un buen día
escribió el tal hidalgo a Dulcinea
y por causas extrañas quedaría
perdida en el mesón de cierta aldea
Hay veces que al leerla me sorprendo
al tener un escrito tan valioso
y enterarme de amores que no entiendo
del muy noble Quijote tan famoso.
La carta enseñaré os lo prometo
si esto sigue, lo haré en otro soneto.
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