liliana leoni
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al frente los soldados van cantando,
enfilando de a dos su cruel destino,
el dolor de la guerra es desatino,
en lo alto de la cima está tronando.
Aquí la vida y muerte van pasando:
esperanza de rezo repentino,
de que vuelvan o se arme un torbellino
con repiques de quien lleva el comando.
Ya se escuchan los fuegos del inicio
la batalla emprendiendo con bullicio
arropados, con casco agonizando.
Y termina una guerra sin sentido
como su corazón siempre encendido.
Entregando los cuerpos, desangrando.
enfilando de a dos su cruel destino,
el dolor de la guerra es desatino,
en lo alto de la cima está tronando.
Aquí la vida y muerte van pasando:
esperanza de rezo repentino,
de que vuelvan o se arme un torbellino
con repiques de quien lleva el comando.
Ya se escuchan los fuegos del inicio
la batalla emprendiendo con bullicio
arropados, con casco agonizando.
Y termina una guerra sin sentido
como su corazón siempre encendido.
Entregando los cuerpos, desangrando.
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