Ubaldo Ugarte
Es poeta de ses cales
En cadencia pueril y primorosa
confunde la corola su blancura,
la mano que deshojando la rosa
la belleza en flor su blancor depura.
La mano precoz de espuma y de nieve
que enguanta el alba en sus velos de lona
desnuda a la rosa muy tierna y breve:
-la rosa perlas, las manos madona-.
¿A qué vienen las manos matutinas
-alquimia pagana de luz y mármol-
tan suave de la principesca niña
a la nívea rosa que en menoscabo
va desvistiendo la corola andina
-belleza de estío, oriente y campo-?
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