• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Agonía y Humo

farz2013

Poeta recién llegado
AGONIA Y HUMO

Inhalando recuerdos vacíos,
bocanadas en mi respiración cansada
viendo como se extingue un pensamiento
y se extiende una herida;
avanza el miedo,
a través de la soledad y el silencio,
llevándose a rastras las almas,
dejando los rastros de lucha
de quien lucha por retener la cordura
y cae preso en la realidad urbana;
no creo haber visto
más allá de la oscuridad vacía
del piedemonte,
donde se inicia el camino a la cúspide
del olvido;
atrás van quedando los años
las vivencias, el amor,
las lágrimas, el adiós...
tus ojos;
el río fluye cuesta abajo
para morir sobre el concreto
atraído por el brillo del metal
y los alambres que protegen
un rosal doméstico y lánguido
que fenece lentamente
bajo el orine del perro
y las pisadas distraídas
del errante;
no puedo vencer a la tentación de arrancarla,
no soporto la perfección de su belleza
cubierta por el frágil rocío de la noche,
muriendo cada día
sin que nadie sepa de su existencia,
sin que nadie perciba su presencia,
su color pálido y marchito
su olor a agonía y humo,
su latido sofocado
que grita auxilio
y se marchita en la indiferencia
de huellas corrompidas
y ojos ensimismados
en trivialidad de otro día que agoniza
sin ver el cambio...
 
AGONIA Y HUMO

Inhalando recuerdos vacíos,
bocanadas en mi respiración cansada
viendo como se extingue un pensamiento
y se extiende una herida;
avanza el miedo,
a través de la soledad y el silencio,
llevándose a rastras las almas,
dejando los rastros de lucha
de quien lucha por retener la cordura
y cae preso en la realidad urbana;
no creo haber visto
más allá de la oscuridad vacía
del piedemonte,
donde se inicia el camino a la cúspide
del olvido;
atrás van quedando los años
las vivencias, el amor,
las lágrimas, el adiós...
tus ojos;
el río fluye cuesta abajo
para morir sobre el concreto
atraído por el brillo del metal
y los alambres que protegen
un rosal doméstico y lánguido
que fenece lentamente
bajo el orine del perro
y las pisadas distraídas
del errante;
no puedo vencer a la tentación de arrancarla,
no soporto la perfección de su belleza
cubierta por el frágil rocío de la noche,
muriendo cada día
sin que nadie sepa de su existencia,
sin que nadie perciba su presencia,
su color pálido y marchito
su olor a agonía y humo,
su latido sofocado
que grita auxilio
y se marchita en la indiferencia
de huellas corrompidas
y ojos ensimismados
en trivialidad de otro día que agoniza
sin ver el cambio...


Esta noche se deslizan los caminos por esos vacíos del alma, esos terrenos donde sólo uno encuentra la calma.

Saludos y felicidades!

Palmira
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba