jose luis muñoz
Poeta asiduo al portal
Decían las crónicas de un barquero, que en su barca al alba se alejaba,
del viejo puerto de su infancia,
que tenía la piel bronceada ,surcadas y su frente tatuadas,
por el sol ardiente que afrontaba.
Tenía el corazón de acero, enfrentando tormentas, vendavales, olas que aterrorizaban,
su valentía era su amada.
Fuerzas a él le daba, para persistir junto al timón que sujetaba ,
con la mirada escrutaba el horizonte, siempre en pie vigilaba,
haber, si veía a su amada,
decía en el bar, que detrás del lucero se ocultaba.
Que algún día él la abrazara, en aquel horizonte, que hoy se le alejaba.
Montó en su barca, por si llegaba.
Remando con fiereza remontando las olas y se alejaba, soltando la vela que le ayudará
buscando el horizonte, se perdió en la nada.
No vieron más al viejo marinero, que al atardecer siempre estaba,
mirando el horizonte para ver su lucero del alba.
En el bar, el murmullo se agiganta, como espumas de olas se desplazaba, de boca en boca, murmuraban;
pues decían que al fin se reunió con su amada.
Este fue el principio de la leyenda del marinero que buscaba su amor en el horizonte,
nunca más volvieron a verlo,en el viejo puerto de su infancia dorada
divisando su lucero,partiendo siempre a su encuentro,para ver a su amada.
Esta es la leyenda de Antonio el barquero,que viajó junto al lucero perdiéndose en la nada.
creando el mito,del amor, al lucero del alba donde está su amada.
del viejo puerto de su infancia,
que tenía la piel bronceada ,surcadas y su frente tatuadas,
por el sol ardiente que afrontaba.
Tenía el corazón de acero, enfrentando tormentas, vendavales, olas que aterrorizaban,
su valentía era su amada.
Fuerzas a él le daba, para persistir junto al timón que sujetaba ,
con la mirada escrutaba el horizonte, siempre en pie vigilaba,
haber, si veía a su amada,
decía en el bar, que detrás del lucero se ocultaba.
Que algún día él la abrazara, en aquel horizonte, que hoy se le alejaba.
Montó en su barca, por si llegaba.
Remando con fiereza remontando las olas y se alejaba, soltando la vela que le ayudará
buscando el horizonte, se perdió en la nada.
No vieron más al viejo marinero, que al atardecer siempre estaba,
mirando el horizonte para ver su lucero del alba.
En el bar, el murmullo se agiganta, como espumas de olas se desplazaba, de boca en boca, murmuraban;
pues decían que al fin se reunió con su amada.
Este fue el principio de la leyenda del marinero que buscaba su amor en el horizonte,
nunca más volvieron a verlo,en el viejo puerto de su infancia dorada
divisando su lucero,partiendo siempre a su encuentro,para ver a su amada.
Esta es la leyenda de Antonio el barquero,que viajó junto al lucero perdiéndose en la nada.
creando el mito,del amor, al lucero del alba donde está su amada.
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