Por hallar tu substancia quise ser:
onda, pájaro y luz;
fui navío sin mar, sin cremallera,
los ojos, sin un sol para el crepúsculo,
los áridos ocasos
y una voz apagada
en la pupila de la noche,
mi sombra.
Sin miedo
se tragó la penumbra el tiempo mío
y en sus fauces dormitan las auroras
vestidas de azabache.
Y soy elenco en rústico teatro,
guionista, espectador en las butacas…
Y soy
otoño sin compases.
Y huye Morfeo, allende los relojes
dan su postrera campanada
y vienen los trisagios, olorosos
a cuajadas de sal y de rocío.
Y aún,
yermo el silencio, ríe a carcajadas.
Heredia, Costa Rica,
marzo 12, 2016
onda, pájaro y luz;
fui navío sin mar, sin cremallera,
los ojos, sin un sol para el crepúsculo,
los áridos ocasos
y una voz apagada
en la pupila de la noche,
mi sombra.
Sin miedo
se tragó la penumbra el tiempo mío
y en sus fauces dormitan las auroras
vestidas de azabache.
Y soy elenco en rústico teatro,
guionista, espectador en las butacas…
Y soy
otoño sin compases.
Y huye Morfeo, allende los relojes
dan su postrera campanada
y vienen los trisagios, olorosos
a cuajadas de sal y de rocío.
Y aún,
yermo el silencio, ríe a carcajadas.
Heredia, Costa Rica,
marzo 12, 2016