• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)
  • Herramienta Métrica Española analiza tus versos: sílabas, sinalefas, rimas, formas poéticas. Probar →

Mar sin sal (imagen 1/ marzo)

ropittella

Poeta veterana en el Portal
8535-5634ed4718e3c4ba818a5fac6ed7e1b4.jpg

¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa,
la playa encantada de amarillo,
mi sombra de faro hospitalario,
cada pétalo es un granito
de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo
y los atardeceres del estío
se pueblan de marea roja entre algodones
iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco
de estrellas se aproxima y pide auxilio
en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas,
que mis pájaros son peces voladores,
asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
 
Última edición:
Wow, que maravillosa imaginación has tenido poetisa para crear esta bellísima prosa donde vas haciendo comparaciones entre la playa de arena con esa playa amarilla de césped, el cielo con el océano y esas aves con los peces en ese mar sin sal, que es esa raíces de algas del solitario árbol donde las aves son peces que navegan en esa extensa llanura... FELICITACIONES, me encantó leer tantas y bellas metáforas.
Saludos Ropi.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito,
arcilla viva que se mece con el viento,
mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas y que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
Preciosa metáfora , querida Ropittella,
ésta en que has convertido la Pampa en un imaginario mar verde,
tu imaginación nos brinda belleza, y enriquece la acalidad del foro;
muchas gracias y un abrazo,
Eduardo
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito,
arcilla viva que se mece con el viento,
mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas y que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.


¡YOOOOOOO ME LO CREO!
Y no es para menos tu profundo y bello sentir, en la inmensidad de la "pampa" donde la hierba se mece a la brisa, cual si fueran olas del profundo mar. Así la imaginación y tu corazón amoroso navega, o planea como gaviota soñadora en alta mar.
Tus raices huelen a hierba fresca en tus ojos, a mate en tu boca y a gaucho en tu corazón viajero hacia las estrellas que encendidas te observan.
Un gustazo acompañarte ROPITT.
Vuelo contigoooo...
Vidal
 
Wow, que maravillosa imaginación has tenido poetisa para crear esta bellísima prosa donde vas haciendo comparaciones entre la playa de arena con esa playa amarilla de césped, el cielo con el océano y esas aves con los peces en ese mar sin sal, que es esa raíces de algas del solitario árbol donde las aves son peces que navegan en esa extensa llanura... FELICITACIONES, me encantó leer tantas y bellas metáforas.
Saludos Ropi.
Millones de millones de gracias.Creo que no es para tanto amiga, pero me alegra que te hayan gustado ya estas letras que me dictó la imagen propuesta.Abrabesos en tu corazón de mar.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
Hermosa la metáfora, me encantaron estos versos, te dejo mi afecto infinito querida Ropitella.
 
Preciosa metáfora , querida Ropittella,
ésta en que has convertido la Pampa en un imaginario mar verde,
tu imaginación nos brinda belleza, y enriquece la acalidad del foro;
muchas gracias y un abrazo,
Eduardo
Gracias totales para vos Eduardo, la propuesta de este foro es muy motivadora para mí. Sobre todo para leer tantas preciosas obras que dejan los compañeros, han realmente engalanado el Portal.Abrabesos en tu corazón mi estimadísimo Maestro.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.

Hermosa y sentida confesión de un solitario eternamente marino en el lecho de su ser. ¿A quién le contará? ¡Nos ha contado! Y yo le creo.

Magistral poema-prosa, compañera. Me arranca aplausos desde el alma. Un saludo lleno de cordial admiración.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
Gracias por tus aportes de gran valía para el foro, preciosa la metáfora que nos regalas en tu micro de fina hechura, cariños linda, un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
 
Te has conmovido porque tu sensibilidad es elevada y dulce Lou, aunque me apena que hayas sentido tristeza me alegra mucho tu visita y te la agradezco infinitamente. Abrabesos en tu corazón amiga.
Es un hermoso escrito que conmueve.
La verdad es que me dio tristeza
al leer tu relato. Quizás al imaginar
ese lugar solitario y ese mar sin sal.
Encantada de leerte. Saludos y Bendiciones.
 
Millones de mil millones de gracias, Vidalito luminoso y completamente amigo necesario, te estimo mares y océanos de todos los planetas Abrabesosen tu alma
¡YOOOOOOO ME LO CREO!
Y no es para menos tu profundo y bello sentir, en la inmensidad de la "pampa" donde la hierba se mece a la brisa, cual si fueran olas del profundo mar. Así la imaginación y tu corazón amoroso navega, o planea como gaviota soñadora en alta mar.
Tus raices huelen a hierba fresca en tus ojos, a mate en tu boca y a gaucho en tu corazón viajero hacia las estrellas que encendidas te observan.
Un gustazo acompañarte ROPITT.
Vuelo contigoooo...
Vidal
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.

Precioso, Ropitella; me ha gustado mucho este texto cargado de poesía. Te felicito de veras.

Por imitarte te depediré a tu modo: ¡abrabesos!
 
Millones de mil millones de gracias, Vidalito luminoso y completamente amigo necesario, te estimo mares y océanos de todos los planetas Abrabesosen tu alma


Jejejeje. ¡MILLONES! Jajaja. Yo me conformo con tu linda sonrisa, con eso se me quita el hipo...
¡Gracias mi hada buena!
Abrabesos y alegre paz.

18ac0cb5131174cdad03e233f1f81949.jpg
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.

Creatividad y talento para llevarnos por tu sentir a través del lenguaje. Muy bello lo escrito en imágenes tan bien logradas. Un gran abrazo ropitella.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
El cielo es el océano mayor, donde nadan todos los astros, incluyendo nuestro planeta azul. Me gusta tu prosa poética, es muy sugerente.

Saludos salados.
 
Hermosa y sentida confesión de un solitario eternamente marino en el lecho de su ser. ¿A quién le contará? ¡Nos ha contado! Y yo le creo.

Magistral poema-prosa, compañera. Me arranca aplausos desde el alma. Un saludo lleno de cordial admiración.
Millonadas de gracias compañero, la misma admiración y más hacia su poesía siento. Me honora su cordial visita. Vuelen mis abrabesos hasta su corazón generoso.
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
Ayyy Ropitt qué bello es el mar con sal y sin ella, no sé qué me gusta más, si un mar de hierba o un mar de olivos o un mar de agua,... no hay por qué elegir, la belleza es implícita en todos ellos, al igual que en tus letras que ha sido un auténtico placer leer. Besazos, mi dulce amiga, llenos de inmenso cariño y de inmensa admiración....muáááááácksss.....
 
¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo, mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores, asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
Amarillos que se funden, un halago de comparaciones que son jadeo para sentir
un mar extenso olvidando la materia y las gangrenas terrenas. hay algo mas
donde tiembla la intensidad. felicidades. magnifico. luzyabsenta
 
Desde Pampa emergen las raíces que se convierten en sal de la vida y hacen del cielo un mar de estrellas.
Solitario en su mundo pero acogedor de ensueños.
Qué maravilla de poema, Ropi, adentrarse en ese universo de especiales percepciones.
Un gran abrazo de ramas y hojas querida amiga.
Abrabesos de mar y cielo, desde mi pampa bella hasta tus montañas florecidas.
Gracias por llegar y dejar huella Mago Alonso, mi buen amigo. Mil gracias
 
8535-5634ed4718e3c4ba818a5fac6ed7e1b4.jpg

¿A quién le contaré el aroma de la brisa marina?
El sol, la espuma verde de la costa, la playa encantada de amarillo,
mi sombra de faro hospitalario, cada pétalo es un granito
de arcilla viva que se mece con el viento.
Mi océano se llama cielo y los atardeceres del estío se pueblan de marea roja entre algodones
iodados de luz.
¿Quién le creería a este solitario que un barco de estrellas se aproxima y pide auxilio
en las noches de tormenta?
Nadie, nadie creería que mis raíces son algas viejas, que mis pájaros son peces voladores,
asilados en un mar de pampa, en un mar sin sal.
hay viajes que no deberían de tener fin, más cuando hay mucha naturalidad en ellos, saludos guapa
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba