Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Vuelo, pasión y muerte.
(Soneto dactílico perfecto o gaita gallega con estrambote)
Cuando en la noche se funda la hoguera
y entre capullos asomes patente;
esa fragancia venida de oriente
ha de traerme tu esencia almizclera.
Hay un sonido de voz pasajera,
es tu plegaria, tu son penitente.
A ese llamado de esfinge imponente
he de rendirme con faz lisonjera.
Juntos haremos un acto fecundo
nos uniremos ansiosos de abrigo
Hasta colmarnos de un goce rotundo.
Luego que bebas almíbar conmigo,
reanudarás tu viaje iracundo;
sin miramientos por este mendigo.
La madrugada será cruel testigo
del sacrificio de un ser moribundo
acongojado por tanto castigo.
Rodrigo del Río
Última edición: