RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Al agua
Rompiendo las entrañas de sempiternas rocas
emerges como esencia de vida y esperanza,
vas abriendo camino, vas creciendo en bonanza
abarcando riachuelos, llevándote las hojas.
Vas formando cascadas, encanto de la gente,
mansa y clara en los vados, taciturna caminas,
donde llegan bandadas de errantes golondrinas,
a hacer sus acrobacias, sincronizada mente.
Por eso eres la diosa fecunda de la suerte,
por eso te reclaman los hombres y la tierra,
agua que fertilizas el campo y quien creyera:
¡Sin ti el mundo vendría, a ser campo de muerte!
Sin embargo es un día que ha dado la conciencia
para decirte linda para llamarte nuestra,
dulce fuente de vida, vaso de toda fiesta
eres tú, la substancia que alarga la existencia.
Todos los seres tienen por festejarse un día,
sin embargo esperamos su amor eternamente,
a ti también un día te han dado, y por siempre,
te rindo mis honores, con mucha pleitesía.
Siendo este tu gran día, agua de mis amores,
déjame que te cante con mi alma este poema
para gritarle al mundo te cuide cual diadema
que engalana a la reina más linda de las flores.
Ramiro Ponce P.
Rompiendo las entrañas de sempiternas rocas
emerges como esencia de vida y esperanza,
vas abriendo camino, vas creciendo en bonanza
abarcando riachuelos, llevándote las hojas.
Vas formando cascadas, encanto de la gente,
mansa y clara en los vados, taciturna caminas,
donde llegan bandadas de errantes golondrinas,
a hacer sus acrobacias, sincronizada mente.
Por eso eres la diosa fecunda de la suerte,
por eso te reclaman los hombres y la tierra,
agua que fertilizas el campo y quien creyera:
¡Sin ti el mundo vendría, a ser campo de muerte!
Sin embargo es un día que ha dado la conciencia
para decirte linda para llamarte nuestra,
dulce fuente de vida, vaso de toda fiesta
eres tú, la substancia que alarga la existencia.
Todos los seres tienen por festejarse un día,
sin embargo esperamos su amor eternamente,
a ti también un día te han dado, y por siempre,
te rindo mis honores, con mucha pleitesía.
Siendo este tu gran día, agua de mis amores,
déjame que te cante con mi alma este poema
para gritarle al mundo te cuide cual diadema
que engalana a la reina más linda de las flores.
Ramiro Ponce P.
Última edición: