lesmo
Poeta veterano en el portal
Lo humilde de este verso y triste canto
llenando va las horas y los días
de escuetas, temporales alegrías
que arropan con escaso y fino manto.
Por no tener ni tienen fácil llanto,
la fuerza de llorar lágrimas frías,
y el tren que está parado en esas vías
de herrumbre va cubriéndose entre tanto.
La queja, ¿para qué? Nadie la escucha.
Mejor en el silencio que lo ampara
metido en el hastío de ese cuarto.
Devanado en lo frío de esa lucha
de ensueño y de quimera que depara
la herida de una espada que no aparto.
llenando va las horas y los días
de escuetas, temporales alegrías
que arropan con escaso y fino manto.
Por no tener ni tienen fácil llanto,
la fuerza de llorar lágrimas frías,
y el tren que está parado en esas vías
de herrumbre va cubriéndose entre tanto.
La queja, ¿para qué? Nadie la escucha.
Mejor en el silencio que lo ampara
metido en el hastío de ese cuarto.
Devanado en lo frío de esa lucha
de ensueño y de quimera que depara
la herida de una espada que no aparto.