lesmo
Poeta veterano en el portal
Guardando aquel ganado
cuántas veces tendría en el cencerro
el verso acompasado
de un rebaño pastando por un cerro;
saluda el campesino
al poeta en su último camino.
Qué tuvo en el entierro,
el reflejo del canto silenciado
y el doloroso hierro
candente que marcaba su costado;
descubren con pesar
las frentes el sudor a su pasar.
En el entierro del poeta y pastor Miguel Hernández apenas había cuatro o cinco personas y por el camino al cementerio los campesinos se erguían de los bancales quitándose el sombrero y mirando el escaso cortejo durante su paso.
cuántas veces tendría en el cencerro
el verso acompasado
de un rebaño pastando por un cerro;
saluda el campesino
al poeta en su último camino.
Qué tuvo en el entierro,
el reflejo del canto silenciado
y el doloroso hierro
candente que marcaba su costado;
descubren con pesar
las frentes el sudor a su pasar.
En el entierro del poeta y pastor Miguel Hernández apenas había cuatro o cinco personas y por el camino al cementerio los campesinos se erguían de los bancales quitándose el sombrero y mirando el escaso cortejo durante su paso.