NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
La muerte rondante advierte
desde el primer latido, su llegada
pues no hay muerte sin vida
y no hay vida sin alma.
La muerte rondante avisa
a veces que viene a buscarte
pero otras veces no hace ruido
otras veces sólo te atrapa.
La muerte te viene a robar la vida
casi siempre cuando ya aprendiste a usarla
cuando más la estás disfrutando
o cuando ya pocas cosas te hacen sufrir,
pero muchas otras veces, la muerte
decide a mitad del camino
abrir con su hoz tu destino
y dejar tus asuntos al viento seguir.
Bueno, yo no sé hasta hoy, cuando voy a morir.
No sé si podré decir mis últimas palabras
o si en un instante se me nuble todo,
y sin más bocanadas me olvide de mí,
por eso, antes que muera, te quiero decir
que en vida florezco al día por tu sonreír
que me alegra tanto haberte conocido
y que ojalá nunca tuviéramos que vernos partir.
Antes que muera te quiero pedir
que guardes mi recuerdo en tu alma
porque yo te llevo en la mía y tal vez
un día, nos volvamos a reunir.
Antes que muera también te pido perdón
por mi egoísmo, pues sé que te herí,
a veces no supe explicar cuánto te amaba
y en lugar de eso, en un berrinche te perdí.
Y antes que muera, ahora que escucho mi latir
confieso que doy a menudo las gracias a Dios
por haberme dejado sentir tu respiro
tan hondo, tan fresco, tan cerca de mí,
y por este corazón tibio de mi pecho
que anida el más sincero amor por ti
y que ojalá mucho tiempo más sea
un buen lugar donde te guste vivir.
La muerte propia no es la enemiga;
la muerte de alguien que amas, sí,
por eso antes de que yo muera
antes de que ya no te lo pueda decir,
(y por eso antes de que tú mueras,
antes de que ya no me puedas oír)
quiero que te quede bien claro
que siento vivir maravilloso
y mucho de eso es gracias a ti...
14 abril 16