Último Poeta Maldito
Poeta asiduo al portal
No sé si sabes que existen las hadas;
quizás has escuchado historias de ellas:
dícese que vuelan en plena alborada,
que en su aura brillan estrellas.
También escuché que son tan pequeñas
que duermen en el cáliz de una flor tamizada,
que su grácil pisada no deja huella
y que son grandes poseedoras de magia.
Hay rumores de que sus alas son transparentes,
que visten sedas de fino terciopelo,
que tienen el poder de cumplir los anhelos
rasgando el velo de la objetividad deprimente.
Se cuenta por ahí
que para poder ir donde habitan,
tienes que esperar al sol salir;
y al primer rayo de luz que este emita
las flores de olores deberán cundir
un collado donde aterriza
un arcoíris desde el cielo añil,
que será el portal que entrar te permita.
Pero, segun dicen, solo pasa en abril
cuando la primavera se agita.
El sol apenas se asoma por el horizonte,
estamos en el mes, las flores entreabiertas,
en este collado pasamos la noche...
Amairani, ¿Me llevas?
quizás has escuchado historias de ellas:
dícese que vuelan en plena alborada,
que en su aura brillan estrellas.
También escuché que son tan pequeñas
que duermen en el cáliz de una flor tamizada,
que su grácil pisada no deja huella
y que son grandes poseedoras de magia.
Hay rumores de que sus alas son transparentes,
que visten sedas de fino terciopelo,
que tienen el poder de cumplir los anhelos
rasgando el velo de la objetividad deprimente.
Se cuenta por ahí
que para poder ir donde habitan,
tienes que esperar al sol salir;
y al primer rayo de luz que este emita
las flores de olores deberán cundir
un collado donde aterriza
un arcoíris desde el cielo añil,
que será el portal que entrar te permita.
Pero, segun dicen, solo pasa en abril
cuando la primavera se agita.
El sol apenas se asoma por el horizonte,
estamos en el mes, las flores entreabiertas,
en este collado pasamos la noche...
Amairani, ¿Me llevas?
Última edición: