debiloto
Poeta adicto al portal
Viento
Una tarde de viento,
borrando huellas,
produciendo cegueras,
y el hombre con su pala,
mirar pasar el tiempo,
poco a poco esperando la hora,
de volver, al calor de hogar,
donde lo esperan sus afectos,
la paz y el amor de su mujer.
Es un día hostil.
La tierra arremolina por momentos,
la gente pasa encorvada por el viento,
van y vienen, como desorientados,
a sus adentros maldice por el tiempo,
ya la fatiga hace mella,
y mira la llanura allá a lo lejos,
y ve más tierra y cardos,
levantarse con el viento,
y piensa falta poco,
para mojar sus labios, en tantos besos,
con la mujer amada,
en esta vida dura sin respiro,
pero linda en amor,
a dios bendiga.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
Una tarde de viento,
borrando huellas,
produciendo cegueras,
y el hombre con su pala,
mirar pasar el tiempo,
poco a poco esperando la hora,
de volver, al calor de hogar,
donde lo esperan sus afectos,
la paz y el amor de su mujer.
Es un día hostil.
La tierra arremolina por momentos,
la gente pasa encorvada por el viento,
van y vienen, como desorientados,
a sus adentros maldice por el tiempo,
ya la fatiga hace mella,
y mira la llanura allá a lo lejos,
y ve más tierra y cardos,
levantarse con el viento,
y piensa falta poco,
para mojar sus labios, en tantos besos,
con la mujer amada,
en esta vida dura sin respiro,
pero linda en amor,
a dios bendiga.
JUAN CARLOS VILLANUEVA