danimub
Poeta fiel al portal
Siempre estás llegando,
tus olas nunca rompen en la orilla
de la madre de todos mis anhelos.
Vienes como caminante submarino
que cuenta los corales a su paso,
que indaga en los tesoros del atlántico.
Es que sin prisa te acercas,
como si fueran mi herencia
todas las horas del mundo,
toda la arena del reloj
que se deshoja gramo a gramo
como una leve margarita.
Es que como una flor
que nació por error
en el suelo de mármol
de un terrible palacio,
así esperaba tu lluvia;
así buscaba tu mano de nieve
para apagar tanto olvido
y deshacer tanto engaño.
Sabia que tu humanidad vendría
desterrando la angustia,
descifrando la vida, pero no tan lento...
Porque siempre estás llegando.
Sabía que eras río sin salida,
un arroyo sin afluentes
sin aplomo por saltar al destino.
Sabía muchas cosas
que creía que sabía,
y solo se que estás cerca;
siempre cerca
pero no estás dentro.
tus olas nunca rompen en la orilla
de la madre de todos mis anhelos.
Vienes como caminante submarino
que cuenta los corales a su paso,
que indaga en los tesoros del atlántico.
Es que sin prisa te acercas,
como si fueran mi herencia
todas las horas del mundo,
toda la arena del reloj
que se deshoja gramo a gramo
como una leve margarita.
Es que como una flor
que nació por error
en el suelo de mármol
de un terrible palacio,
así esperaba tu lluvia;
así buscaba tu mano de nieve
para apagar tanto olvido
y deshacer tanto engaño.
Sabia que tu humanidad vendría
desterrando la angustia,
descifrando la vida, pero no tan lento...
Porque siempre estás llegando.
Sabía que eras río sin salida,
un arroyo sin afluentes
sin aplomo por saltar al destino.
Sabía muchas cosas
que creía que sabía,
y solo se que estás cerca;
siempre cerca
pero no estás dentro.