lesmo
Poeta veterano en el portal
Recuerdo aquella noche de verano,
noche alegre tan clara y encendida,
¡qué descanso ya fue para mi vida
no dejaras me fuera de tu mano!
Con tu entraña por todo desmedida,
en un gesto cargado de nobleza
limpiaste nuestra senda de maleza
para hacernos tan fácil la subida…
Y es ahora con nieve en la cabeza
cuando vengo a decirte lo que siento:
cumpliendo tu deber cada momento
ni un resquicio dejaste a la pereza.
Me parece que cada día empieza
mi tiempo caminando junto a ti,
ya que nunca jamás me arrepentí
del buen trecho que llevo recorrido,
a tu lado se llenan de sentido
las mil veces que hubiera dicho sí.
noche alegre tan clara y encendida,
¡qué descanso ya fue para mi vida
no dejaras me fuera de tu mano!
Con tu entraña por todo desmedida,
en un gesto cargado de nobleza
limpiaste nuestra senda de maleza
para hacernos tan fácil la subida…
Y es ahora con nieve en la cabeza
cuando vengo a decirte lo que siento:
cumpliendo tu deber cada momento
ni un resquicio dejaste a la pereza.
Me parece que cada día empieza
mi tiempo caminando junto a ti,
ya que nunca jamás me arrepentí
del buen trecho que llevo recorrido,
a tu lado se llenan de sentido
las mil veces que hubiera dicho sí.
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