Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Frente al rojizo mar,
alza tu mano meciendo
un columpio imaginario
para gaviotas que quizás ni existas.
Más yo, percibo tu figura,
con la posibilidad de escribir
un poema con imagen.
Y como una estática estalagmita
quedas anclada entre las letras
de unos accidentados versos.
Porque desde el otro lado del mar
alguien que ama la poesía
y cómplice de las musas ,te eligió.
Sabiendo que tu suave perfil
permanecerá unido a las palabras
y a la inmensidad de ese mar
que tu imprecisa figura contempla.
alza tu mano meciendo
un columpio imaginario
para gaviotas que quizás ni existas.
Más yo, percibo tu figura,
con la posibilidad de escribir
un poema con imagen.
Y como una estática estalagmita
quedas anclada entre las letras
de unos accidentados versos.
Porque desde el otro lado del mar
alguien que ama la poesía
y cómplice de las musas ,te eligió.
Sabiendo que tu suave perfil
permanecerá unido a las palabras
y a la inmensidad de ese mar
que tu imprecisa figura contempla.