Gabriel Lincango Palacios
La lectura engrandece al ser humano.....
A un Rey Condenado.
De un escondrijo fértil busco al filosofal
bajo el brío de un cauce yace un pastor febril,
que bellas formas dijo: siendo engendros del mal,
¡Llevadme! sucias almas, ¡Matadme! por abril.
Inocencia clamaban al cruzar el bardal,
más la tierra que mar, supo el fin, un alfil
de las causas perdidas al ocaso feudal,
desvalido antagónico, yace en vida servil.
La tarde en lozanía blande negro furor
suplicase el Plebeyo, blanco oro a un Patricio,
al bajar la doliente, corona en su labor.
Mi rey negra cabeza ceniciento al servicio,
esconde tu riqueza, arrástrate al dolor
por beber de esos cálices , dorados en el vicio.
De un escondrijo fértil busco al filosofal
bajo el brío de un cauce yace un pastor febril,
que bellas formas dijo: siendo engendros del mal,
¡Llevadme! sucias almas, ¡Matadme! por abril.
Inocencia clamaban al cruzar el bardal,
más la tierra que mar, supo el fin, un alfil
de las causas perdidas al ocaso feudal,
desvalido antagónico, yace en vida servil.
La tarde en lozanía blande negro furor
suplicase el Plebeyo, blanco oro a un Patricio,
al bajar la doliente, corona en su labor.
Mi rey negra cabeza ceniciento al servicio,
esconde tu riqueza, arrástrate al dolor
por beber de esos cálices , dorados en el vicio.
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