El rostro que dejaste en mi inconsciente
es calma que me lleva a tu regazo,
me siento protegido por tu abrazo,
cuando tengo un dolor que persistente
me hace invocar tu aliento en mí latente,
de azahares y rosas que en cedazo
fijara entre nosotros ese lazo
que nos une de forma consistente.
¿Por cuántas horas madre desvelaste
sonriente en mi dormir con tu cariño?
¿Y de jazmín tu leche amamantaste
sacando el bello seno del corpiño…?
Más grande fuiste tú quien regañaste
a este hombre, que no deja de ser niño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.
es calma que me lleva a tu regazo,
me siento protegido por tu abrazo,
cuando tengo un dolor que persistente
me hace invocar tu aliento en mí latente,
de azahares y rosas que en cedazo
fijara entre nosotros ese lazo
que nos une de forma consistente.
¿Por cuántas horas madre desvelaste
sonriente en mi dormir con tu cariño?
¿Y de jazmín tu leche amamantaste
sacando el bello seno del corpiño…?
Más grande fuiste tú quien regañaste
a este hombre, que no deja de ser niño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.